La sociedad se involucra en el desarrollo de las personas con discapacidad

Un año antes de la primera reunión, Venkataramudu era un joven vigoroso de 23 años que trabajaba en el campo y, a punto de tener su primer hijo, no sospechaba que su vida iba a dar un giro tan inesperado. Un toro le embistió por sorpresa y le rompió la médula, dejándolo postrado en una cama de por vida. “La Fundación Vicente Ferrer nos apoyó desde el primer momento, sin su ayuda hubiera sido imposible salir adelante”, ha afirmado el hombre cogiendo de la mano a su esposa. “La Fundación nos hizo esta casa con cuarto de baño, nos dio un préstamo para abrir la tienda con la que nos ganamos la vida y me ha facilitado las operaciones y las medicinas que he necesitado”.

En Pulasala Nutala, en la región de Bukkaraya Samudram, los vecinos con discapacidad se reúnen una vez al mes desde hace 12 años en la casa de Venkataramudu. Es lo que se conoce como vikalangula shangam o asociación de personas con discapacidad. En total son 16 personas, acompañadas en algunos casos por sus familiares.

La FVF trabaja mano a mano con el gobierno de la India para llevar a la práctica uno de los marcos políticos más progresistas del mundo en materia de discapacidad, según el Banco Mundial. “El Gobierno no llega a cubrir todas las necesidades de las personas, por eso es necesario que organizaciones como la nuestra trabajen conjuntamente con los diferentes actores de la sociedad india para que la ley no se quede en un mero papel”, ha precisado Dasarath, director del sector de Personas con Discapacidad de la Fundación Vicente Ferrer (FVF).

“El principal reto para los próximos años es empoderar a las personas y fortalecer las capacidades de la gente”, ha añadido Dasarath. La Fundación acaba de presentar el plan estratégico con el que se trabajará para mejorar las condiciones de vida de más de 17.000 personas en Andhra Pradesh durante los próximos 10 años. “Tenemos muchos frentes en los que trabajar: las barreras de la discapacidad se eliminan haciendo accesibles los edificios, dando a los niños una educación adaptada, ofreciendo trabajo en diferentes sectores, dando una atención sanitaria adecuada y concienciando a la sociedad”. Por ello, el plan estratégico del sector prevé trabajar de una manera transversal, involucrando a todos los sectores de la sociedad.


Trabajo en equipo

Los miembros del shangam de Pulasala Nutala han visto mejorar sus vidas gracias a la colaboración del Gobierno y la Fundación. “El Gobierno nos da una pensión, descuentos para el transporte público y préstamos; con la Fundación nos organizamos como grupo y luchamos contra la discriminación, además de facilitarnos casa, educación y sanidad”, ha contado Rajasekar, líder del shangam. “Ahora estamos identificados y hemos conseguido que en el pueblo nos llamen por nuestro nombre y no por el de nuestra discapacidad”, ha añadido Ericalamma.

A pesar del trabajo de la FVF en los pueblos aún existe discriminación y acoso hacia las personas que sufren alguna discapacidad. Para afrontarlos la Fundación hará mayor hincapié en empoderar a las personas para que se autogestionen en comunidad. Subba Reddy, responsable de la formación del personal de la FVF, ha explicado que gracias a los shangams las personas conocen sus derechos y los defienden, comparten sus problemas y fluye la información sobre lo que hacen las demás comunidades, aportando nuevas ideas. Es el caso de una pareja de 50 años con discapacidad mental a quienes el resto de vecinos ayuda a lavarse y vestirse, les cocinan y les acompañan en su día a día. “No dependen de la Fundación ni del Gobierno, sino de su comunidad”, ha concluido.

Los miembros del shangam escuchan atentos las palabras de Subba. Peddaiah, el hijo de Venkataramudu, ayuda cada día a su padre a ir al baño. Hoy estudia 6º de primaria y afirma, ante la sonrisa de orgullo de su familia, que un día será un buen abogado para ayudar a las personas que lo necesiten.