Vivienda
La India es un país principalmente rural. Actualmente el 74% de la población, unos 894 millones de personas, habita en zonas rurales en un total de 108 millones de viviendas. Como consecuencia de estas elevadas cifras la escasez de viviendas en estas áreas ha subido hasta los 14.9 millones, según el censo del 2001.
Para dar cobertura a los colectivos más necesitados, la Fundación Vicente Ferrer (FVF) ha centrado sus esfuerzos en garantizar viviendas dignas con las condiciones higiénicas y de habitabilidad básicas para dálits, backward castes, los grupos tribales, personas con discapacidad y víctimas de desastres naturales. En 40 años, la FVF ha construido hogares a 43.118 familias. El Sector de Vivienda también se encarga de las infraestrucuras básicas para el desarrollo de las comunidades como la creación de salas de la comunidad, aulas en los colegios públicos o sistemas de abastecimiento de agua. Además, también construye los equipamientos de la FVF, tales como hospitales, oficinas regionales, escuelas residenciales, etc.
Objetivos y estrategias de actuación
El objetivo general de este sector es mejorar la calidad de vida de las personas y las comunidades de Andhra Pradesh a través del acceso a la vivienda y la dotación y mejora de infraestructuras y servicios comunitarios básicos.
Para conseguirlo se ha marcado tres objetivos específicos:
- Garantizar el acceso a una vivienda digna a los grupos más vulnerables de las zonas rurales de Andhra Pradesh (dálits, backward castes, grupos tribales y personas con algún tipo de discapacidad).
- Dotar de infraestructuras y servicios básicos a las comunidades, atendiendo sus necesidades vitales básicas.
- Contribuir a la mejora de las instalaciones educativas de colegios públicos y espacios comunitarios de los pueblos de Andhra Pradesh.
Proyectos de actuación
Los problemas más importantes a los que se enfrenta la India en cuestión de vivienda y habitabilidad son la escasez de viviendas dignas, la baja calidad de las mismas y la falta de condiciones higiénicas. Además, existen enormes diferencias entre castas en cuanto al acceso a viviendas.
Además, en el ámbito rural, según la tradición, las castas inferiores viven en secciones separadas de las castas superiores, contribuyendo a generar una identidad claramente diferenciada. Para paliar este déficit el Gobierno ha construido casas, pero cuando las edifica para las castas más bajas mantiene esta separación, ya que establece colonias de casas exclusivamente para dálits y grupos tribales. El trabajo del Sector de Vivienda se centra principalmente en la construcción de casas dignas para las comunidades desfavorecidas. Facilita también infraestructuras para espacios comunes y centros de reunión. Asimismo, construye puntos de abastecimiento de agua en las aldeas. Todas las construcciones se hacen según los principios básicos de edificación: funcionalidad, seguridad estructural y habitabilidad.
- Construcción de viviendas
- Construcción de edificios comunitarios
- Edificación de las instalaciones de la FVF en la India
- Apoyo a las infraestructuras educativas del Gobierno
- Otros casos
1. Construcción de viviendas
La Fundación Vicente Ferrer construye viviendas con diversas finalidades: proporcionar un hogar digno para dálits, grupos tribales, backward castes y personas con discapacidad. Igualmente, ofrece ayuda humanitaria en casos de emergencia a través de la reconstrucción de zonas desoladas.
En menos de 15 años la Fundación ha pasado de las 466 casas construidas, entre el 1996 y el 1997, a las 43.118 viviendas edificadas a inicios del 2011. Las personas que se benefician son seleccionadas según criterios estandarizados, que parten de dos premisas básicas:
- Residir en el pueblo en el que se está realizando el proyecto de construcción.
- No tener un hogar permanente.
La FVF pide a las familias que colaboren con el proyecto de tres maneras:
- Participar en la construcción de los hogares. Es muy importante que las personas se impliquen en el proceso de construcción para que puedan llegar a valorarlo y para que sean conscientes del esfuerzo que requiere.
- Formar parte del programa de desarrollo integral de la FVF. Al menos un miembro de la familia debe formar parte de alguno de los grupos de la comunidad, como por ejemplo los shangams en el caso de las mujeres, o los vikalangula shangams en el caso de las personas con discapacidad.
- Participar activamente en otro proyecto de desarrollo comunitario de la FVF. La familia debe participar en alguna otra actividad de desarrollo dentro de los pueblos, como por ejemplo iniciativas que se estén llevando a cabo en los sectores de mujer o ecología. Mediante esta colaboración se vincula a las comunidades con el desarrollo global del pueblo, no solamente con el proyecto de vivienda. Esta participación de la comunidad les convierte en agentes activos del cambio y verdaderos actores de su propio desarrollo.
En este sector hay dos conceptos de propiedad: la propiedad de las casas y la propiedad de la tierra donde se construye la vivienda. En ambos casos la Fundación exige que sea a nombre de la mujer como una vía de empoderamiento. La tierra, en la gran mayoría de casos, la proporciona el estado gratuitamente, siempre a nombre de la mujer. El resto de casos, acostumbran a ser propiedades de tiempos ancestrales de los cuales ni siquiera existen documentos. La Fundación se encarga de ayudar a las familias en la gestión de esta antigua propiedad.
A nivel técnico, dentro de la Fundación el principio básico de construcción es siempre la funcionalidad, la seguridad estructural y la habitabilidad. La distribución de la vivienda es en dos espacios: uno destinado a sala de estar y dormitorio, y el otro a cocina. A pesar de que las familias acaban cocinando en el exterior debido al humo y por tradición cultural, la Fundación ofrece una entrada de gas en esta segunda habitación.
La ventilación y luminosidad del hogar son dos factores que la Fundación considera imprescindibles. Por ello, y para mantener el hogar aclimatado y lo más fresco posible, la veranda o espacio de entrada a la casa, juega un papel decisivo. Esta veranda está situada en el exterior del hogar y es donde las familias indias pasan gran parte de su tiempo libre. Está cubierta por un pequeño porche que aísla del calor a la sala contigua y ofrece cobijo.
La vivienda queda elevada 60 cm del suelo para aislar de las posibles riadas torrenciales y de la humedad del monzón. Esta elevación sirve también para proteger de los animales y como barrera térmica.
La prestación de servicios que dispone cada casa también es fija. En primer lugar, se ofrece una entrada de gas en la cocina o segunda estancia. En ocasiones, el gas proviene de bombonas, otras veces del proyecto de biogás que la Fundación desarrolla con algunas familias. Las casas tienen acceso a electricidad. Finalmente, para obtener el agua, las familias han de desplazarse a un pozo manual. Desde allí la llevan en cántaros a sus hogares. En los pueblos donde no existe este pozo de agua, la Fundación se encarga de su construcción. Esta medida de agua comunitaria aminora considerablemente el coste del proyecto y favorece un comportamiento ecológico y de ahorro entre las familias, que son conscientes del valor del agua y de la necesidad de realizar un buen uso de ella.
1.1. Casas para las personas con discapacidad
La Fundación proporciona casas específicamente para personas con discapacidad. Se seleccionan según criterios similares a los anteriormente mencionados y el proceso se realiza desde los vikalangula shangams, grupos para personas con discapacidad en los pueblos. En primer lugar, se considera a las personas beneficiarias según su necesidad del hogar, es decir, si tienen o no ya un lugar donde vivir; si son residentes permanentes del pueblo y su grado de discapacidad, que se divide en ligero, moderado y profundo. En este caso, la Fundación solamente selecciona a las personas de los dos últimos grupos. En segundo lugar, se contemplan otros factores como si tienen un terreno donde construir o si están involucrados con el proyecto de la Fundación y con su programa de desarrollo integral en el pueblo.
A nivel constructivo, las casas para personas con discapacidad cuentan, a diferencia del resto, con un baño dentro de la casa, dadas sus frecuentes limitaciones de movilidad.
1.2. Construcción de hogares tras situaciones de emergencia
La FVF combina su proyecto de desarrollo integral a largo plazo con las ayudas humanitarias en casos puntuales. Ésta se efectúa en catástrofes naturales, conflictos, calamidades, etc. En estos casos se reconstruyen hogares devastados por vicisitudes climáticas, como por ejemplo, el terremoto de Gujarat, el tsunami en Tamil Nadu y las inundaciones en Kurnool y Mahabubnagar. Este último caso es uno de los ejemplos más recientes de reconstrucción, iniciado en febrero de 2010. La FVF inició, en colaboración con el gobierno de Andhra Pradesh, la reconstrucción de 2.000 viviendas para las familias afectadas. Sólo en Kurnool, las viviendas de 42.061 familias quedaron afectadas a causa de las fuertes lluvias.
2. Construcción de edificios comunitarios
La FVF ha promocionado la construcción de edificios comunitarios en los pueblos, es decir la creación de salas multidisciplinares utilizadas como forum para reuniones de la comunidad, centros de consulta médica itinerante, escuelas provisionales, espacios para reunir a los niños y niñas que reciben el programa de nutrición, etc.
Actualmente, la Fundación ha construido un total de 1.163 edificios comunitarios en distintos pueblos siguiendo los siguientes criterios de selección: que no se tengan otras salas alternativas que puedan albergar este tipo de actividades y que se tenga disponibilidad de un terreno para su construcción, ya sea por una cesión del Gobierno o por una compra de la comunidad en grupo. Paralelamente, también se valora que la comunidad se involucre y que participe activamente en las acciones de la organización, así como el funcionamiento en el mismo pueblo de otros proyectos y grupos de desarrollo como escuelas de refuerzo o shangams
3. Edificación de las instalaciones de la FVF en la India
Todas las edificaciones que se requieren para el desarrollo de la labor de cada departamento también son competencia del Sector de Vivienda. Estas edificaciones se denominan equipamientos.
Para estas edificaciones priman los principios de calidad, durabilidad y economía. Los diseños se rigen por los principios de funcionalidad e higiene. En este sentido, la FVF tiene especial cuidado en que la opción económica no repercuta en la pérdida de calidad del producto.
Siguiendo los principios de Vicente Ferrer la FVF construye edificios de una sola planta para evitar la masificación y proporcionar así una mayor calidad de emplazamiento y del espacio habitable. Además, se construyen amplios ventanales a ambos lados para generar ventilación cruzada y que el aire pueda fluir libremente, proporcionando un clima fresco y agradable y asegurando la renovación del aire. A través de estos ventanales entra gran cantidad de luz, factor que permite un gran ahorro energético durante las horas de sol.
Algunas construcciones realizadas recientemente son:
- El hospital pediátrico de Bathalapalli, compuesto por un bloque para el ingreso de pacientes ingresados, otro para las visitas externas y un servicio de cuidados intensivos para neonatos.
- El centro educativo y de deportes Anantha Sports Academy, en el distrito de Anantapur.
- Diversas clínicas rurales, tanto en Kurnool como en otros pueblos de Anantapur.
- Diversas instalaciones en los ‘field offices’ de Kalyandurg, Kanekal o Bukkaraya Samudram para el desarrollo de las actividades del personal de la Fundación.
- Nuevas instalaciones para el hospital de Kanekal como habitaciones, laboratorio, sala de electricidad y vallado exterior.
- Extensión de algunas de las instalaciones del campus principal de la FVF, como por ejemplo la cantina o las habitaciones, para alojar a las personas que visitan el proyecto de la FVF
4. Apoyo a las infraestructuras educativas del Gobierno
La FVF ofrece apoyo al Gobierno en la ampliación de las instalaciones de las escuelas públicas con la finalidad de mejorar la calidad de la educación y de los servicios disponibles en las escuelas oficiales.
Las ampliaciones en las escuelas del gobierno indio van en función de las necesidades puntuales. Por ejemplo, se puede requerir la construcción de bibliotecas, la creación de más aulas, laboratorios y la construcción de lavabos para mujeres (inexistentes en muchos casos, lo que comporta serios inconvenientes en una sociedad tan conservadora como la india).
La cantidad de infraestructuras construidas actualmente suma 59 instalaciones. Para seleccionar estos proyectos se valora la necesidad real de la escuela para tener las instalaciones y si se dispone del terreno para la construcción. De la misma manera que en el resto de proyectos, se valora positivamente la vinculación con el proyecto general de la Fundación tanto a nivel del pueblo como del colegio.
Una vez el proyecto se ha seleccionado y el departamento de educación de la Fundación lo aprueba, se obtiene también el permiso de las autoridades locales y la documentación y planificación conjuntamente con los miembros de la escuela.
5. Otros casos
Aparte de las edificaciones mencionadas en los anteriores puntos, la Fundación realiza otras construcciones paralelas, de manera más esporádica y en función de la aparición de las necesidades por parte de las comunidades:
- Construcción de puentes
- Construcción de infraestructuras para proporcionar agua potable
- Implantación del plantas potabilizadoras de agua en algunos pueblos sin acceso a agua potable
- Electrificación rural
Resultados
| Indicadores (período de 1 de enero de 2011 a 1 de marzo de 2012) |
2011/12 |
Acumulado |
| Viviendas |
4.729
|
41.153 |
| Viviendas para personas con discapacidad | 224 | 2.308 |
| Viviendas en colaboración con el Gobierno | 499 | 4.223 |
| Viviendas de reconstrucción tras desastres naturales | 1.145 | 2.051 |
La vivienda en la India
Hasta los años 90 en la India la vivienda no se consideraba como un derecho básico de la sociedad ni tampoco como una prioridad en el debate político. A raíz del exponencial aumento de la población y de las migraciones masivas desde las zonas rurales a las urbanas, en el 1998 el Gobierno empezó a manifestar un creciente interés por la materia, forzado también por las presiones internacionales. Sin embargo, todavía a día de hoy, a causa de la falta de políticas sociales específicas, las condiciones de vida de la población rural son todavía muy precarias.
1. Marco legislativo de la India
Existen grandes diferencias entre la legislación sobre vivienda de las grandes ciudades y de las zonas rurales. En este sentido, no fue hasta la década de los noventa cuando el gobierno indio comenzó a tomar medidas para dotar a la población rural de una vivienda digna. A partir del noveno plan quinquenal la administración india reconoció la vivienda y la construcción como una actividad productiva que estimula la ocupación y el crecimiento económico.
En el 1998 se elaboró la nueva Política Nacional de Vivienda y Habitabilidad (NHHP), que establecía el ambicioso objetivo de proporcionar ‘Vivienda para todos’ tanto en las zonas urbanas como en las rurales. A partir de ese momento se pusieron en marcha numerosos programas estatales.
En la mayoría de los estados de la India y también en Andhra Pradesh los programas actuales para la vivienda rural siguen la pauta de esos planes. Uno de los más importantes es el Indira Awaas Lojana (IAY), destinado a proveer una subvención completa para la construcción de casas a través de presupuestos estatales y que está dirigido a la población que vive por debajo del umbral de la pobreza.
Es necesario tener en cuenta que la mayor parte de políticas relacionadas con vivienda iniciadas específicamente en Andhra Pradesh son del año 2005. Antes de esta fecha no había regulación al respecto. Por ello, la mayoría de casas están en malas condiciones. Las recientes normas tienen como objetivo aumentar el número de viviendas disponibles, transformar las construcciones precarias en casas permanentes y prestar servicios básicos como agua potable, electricidad y letrinas individuales.
Dentro del programa específico INDINERAMMA (nuevo plan de desarrollo integral de zonas rurales y urbanas), puesto en marcha por el Gobierno en el 2006, se encuentran los programas de Vivienda Permanente Rural (RPH), que ofrecen a toda la población que vive por debajo del umbral de la pobreza (dálits, tribales, backward castes y las minorías étnicas) la construcción de casas permanentes en condiciones de salubridad. Además, también está el programa de Vivienda Semipermanente (SPH) para los mismos colectivos. En el periodo 2006-2009 se planeaba conseguir que todas estas comunidades tuviesen un hogar digno.
Para proporcionar financiación a los proyectos el Gobierno confía en la Corporación de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUDCO), empresa estatal encargada de poner los fondos para la construcción de viviendas y suministro de infraestructuras, y en especial para ofrecer apoyo a las familias con bajos ingresos. Otra forma de pago de las casas es el programa de subsidios Credit-cum-Subsidy, lanzado por el gobierno indio en el año 2000. Esta iniciativa está pensada para ofrecer formas de financiación al segmento de la población con unos ingresos de 32.000 rupias, que vive justo por encima de la línea de pobreza, pero sigue siendo vulnerable.
2. Acuerdos Internacionales
El derecho a la vivienda se contempla en la Declaración Universal de Derechos Humanos del 1948, en el artículo 25.1. De la misma manera, se incluye en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que entró en vigor en el 1976. El artículo 11 del documento asegura que “los Estados parte en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluyendo alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia”.
Desde la primera Conferencia sobre vivienda y asentamientos de Vancouver (Canadá) en el 1976, conocida como ‘Habitat I’, se crearon una serie de principios fundamentales con el objetivo que los gobiernos y organizaciones internacionales pudieran tomar acciones en materia de vivienda. En el 1996 se reunió el ‘Habitat II’ en Estambul, donde se redactó una agenda para garantizar el derecho a una vivienda digna y se comenzó a involucrar a las ONG y a la sociedad civil en el proceso. Sin embargo, en la revisión de esta agenda, en Nueva York 2001, se observaron serios retrocesos en cuanto a la participación de las ONG y autoridades locales.
Aún así, la apuesta por el desarrollo continuó con el Programa de Derecho a la Vivienda de la ONU que se inició en abril de el 2002, como una iniciativa conjunta de ONU-Hábitat y la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. El objetivo de fondo era introducir un enfoque que permitiera a los estados adoptar medidas para proteger y asegurar la “realización completa y progresiva” del derecho a una vivienda digna.
De nuevo en el Séptimo Objetivo de Desarrollo del Milenio de la ONU, en la Meta 11, aparece el compromiso de la comunidad internacional para el 2015 de mejorar la vida de al menos 100 millones de habitantes que viven en chabolas y viviendas en malas condiciones. Sin embargo, la migración rural a zonas urbanas y la rápida urbanización hacen difícil que esto pueda llegar a cumplirse.




