Dr. Meddipatla Rangaiah
El doctor Rangaiah es especialista en diabetes en el Hospital de la Fundación Vicente Ferrer en Kanekal (Andhra Pradesh). Nacido en Bellary, cuenta con más de 40 años de experiencia como médico en zonas rurales de la India en los estados de Andhra Pradesh y Karnataka. En 2010, de la mano de la FVF y del diabetólogo Josep María Garrido, empezó a recorrer aldeas para diagnosticar pacientes y ofrecer charlas y tratamiento.

Pobreza y diabetes: un reto mayúsculo

La Fundación

©Aina Valdaura

El año pasado, casi un millón de personas murieron en la India por causas relacionadas con la diabetes, según estimaciones de la Federación Internacional de Diabetes (FID). La mitad de ellas tenían menos de 60 años. Aquí, la enfermedad no ha parado de aumentar en los últimos años y se prevé que lo siga haciendo a un ritmo vertiginoso en las próximas décadas.

El reto es mayúsculo: de los 73 millones de casos detectados en 2017, se prevé que la India tenga más de 134 millones de personas diabéticas en 2045, convirtiéndose en el primer país del ranking mundial por delante de la China. Además, la FID calcula que actualmente sólo un 46% de los enfermos están diagnosticados. Esto multiplica el riesgo de que la enfermedad derive en graves complicaciones como ceguera, pie diabético, úlceras, gangrenas, infartos o insuficiencia renal.

Los factores de este crecimiento desbocado de la diabetes en la India son varios. El arroz es la base de la dieta en esta zona de la India, con una media de 3 platos al día, lo que tiene como resultado un exceso de carbohidratos. A esto debemos sumarle el escaso consumo de verduras y otros alimentos ricos en proteínas, ya sea por los elevados precios o por la entrada de alimentos procesados, normalmente más baratos y especialmente atractivos para el público más joven. La pobreza y la malnutrición han hecho de esta enfermedad un problema crónico también en las zonas rurales, a diferencia de lo que pasaba años atrás.

En las zonas rurales, las personas consumen tres platos al día de arroz. Esto, unido al bajo consumo de verduras y alimentos ricos en proteínas, explica la alta incidencia de diabetes

Puede que hoy gran parte de la población tenga acceso a alimentos, pero hay que preguntarse: ¿Qué clase de alimentos? Este tipo de dietas poco equilibradas pueden derivar  en problemas de malnutrición y sobrepeso (sobre todo en entorno urbanos), y este es precisamente uno de los factores de riesgo más importantes responsables de la diabetes, tal como advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En los más de 40 años que llevo trabajando como médico en zonas rurales he sido testigo de que la solución no pasa solo por ofrecer un tratamiento a quienes padecen la enfermedad, sino que hay que fomentar un estilo de vida saludable y mejorar la educación en materia de nutrición y alimentación. Una tarea que no es fácil en un contexto como el nuestro.

En el Hospital de la FVF en Kanekal donde trabajo, diagnosticamos cada día dos nuevos casos de diabetes. Ahora mismo, tenemos a siete personas ingresadas por pie diabético y otras complicaciones de la enfermedad. Lograr que los pacientes sigan el tratamiento y vengan al hospital de forma rutinaria es un verdadero reto, pero hemos conseguido que más del 50% lo hagan. No todos están dispuestos a escuchar, y muchas veces no entienden la importancia de seguir nuestras indicaciones hasta que no ven por sí mismos las consecuencias de no hacerlo.

Los productos procesados, que se venden a muy bajo precio, son otro factor que influye en la diabetes. En el hospital de Kanekal diagnostico dos casos nuevos cada día

En este sentido, son clave los talleres de sensibilización que llevamos a cabo en los hospitales de la Fundación, así como las visitas semanales a los pueblos para diagnosticar nuevos casos y para dar charlas de concienciación a pacientes y familiares. La labor de las enfermeras y de las trabajadoras sanitarias rurales es fundamental para detectar y poner solución a casos como el de Srinivasulu, que admite que no se toma la medicación de forma constante a pesar de la insistencia de su mujer. O como el de Vandraiah, a quien hemos tenido que ingresar por tercera vez por un pie diabético infectado. Cuando recuperó la conciencia al poco de llegar al hospital nos aseguró que había reducido el consumo de arroz, pero unas horas después reconoció que seguía haciendo excesos.

Como decía, el reto es mayúsculo. Sin embargo, yo confío que la India pueda revertir las previsiones más negativas si tanto el gobierno como las organizaciones trabajamos de forma coordinada para plantarle cara a esta enfermedad. Hoy, Día Internacional de la Diabetes, es un buen día para tomar conciencia de ello, pero esta es una carrera de fondo en la que debemos ser persistentes.