“Escuchar a los jóvenes nos ayuda a prevenir enfermedades como la depresión”

  • La India es uno de los países con la cifra más alta de depresiones, afecta al 4,5% de su población, lo que equivale a 56 millones de personas
  • Durante el 2016 se realizaron más de mil talleres de sensibilización para adolescentes sobre salud mental en los colegios del distrito de Anantapur

La Organización Mundial de Salud (OMS) apunta que 322 millones de personas en el mundo viven con depresión, cifra que ha aumentado un 18% entre 2005 y 2015. La India es uno de los países con mayor número de personas ya que afecta a 56 millones de habitantes.
Ante esta situación la Fundación Vicente Ferrer (FVF) ha decidido pasar a la acción. El Sector Sanidad, a través del proyecto “Salud en la Adolescencia”, nace con el objetivo de apoyar a chicos y chicas de entre 12 y 18 años mediante la asistencia a talleres en los centros educativos del distrito de Anantapur. Algunos de los temas que abordan son: nutrición, higiene, sexualidad, educación y salud mental. El programa comenzó en 2001 y durante el último año (2016) han participado casi 42.000 adolescentes.
Syamaladevi, trabajadora sanitaria, lleva 20 años en la FVF promocionando la salud rural en Bathalapalli, en el distrito de Anantapur. Ayudada por su equipo dirige los talleres para identificar a los y las adolescentes que podrían estar sufriendo algún tipo de angustia, depresión o estrés.


¿En qué consisten los talleres de sensibilización de los colegios?
Este año estamos trabajando con 400 jóvenes de seis colegios. Realizamos tres talleres al año. Primero les informarnos sobre cuestiones generales que atañen a la edad que están viviendo. Les hacemos una revisión física para determinar si están sanos, porque por ejemplo, y en el caso de las chicas es muy común que sufran anemia, lo que afecta al resto de sus actividades cotidianas. Luego hablamos con cada persona para conocer sus preocupaciones y su situación emocional. En esas conversaciones es cuando percibimos quién necesita un apoyo personalizado y estructurado. Este año hemos identificado 7 casos de depresión, 5 mujeres y 2 hombres. 

 


¿Cómo se identifican los casos de depresión?
Nos acercamos a todos los estudiantes en general pero intentamos ir acercándonos para conocerles mejor a partir de la información que ellos nos proporcionan.  También les observamos e identificamos síntomas en lo que vamos viendo. Hay que tener en cuenta su lenguaje corporal, su mirada, su actitud... Lo más importante es hablar con cada persona, escuchar atentamente lo que nos dicen porque esa es forma en la que podremos ayudarles y acompañarles en esta enfermedad.


¿Existen causas similares en los casos de depresión?
Cada persona es diferente pero en la mayoría de los casos la enfermedad se presenta por conflictos familiares o debido a un entorno social complejo. Sin embargo, es importante entender que si no tienen una buena salud física y una correcta nutrición son más vulnerables y pueden sufrir dificultades emocionales con más facilidad. En el caso de las chicas, muchas de ellas sienten que padecen una discriminación de género que empieza en el hogar, donde los padres a menudo no las apoyan en su educación. Recuerdo el caso de una de las chicas que estaba muy deprimida porque era la única de sus compañeras que aún no había empezado a menstruar, algo que se sabe en el entorno social porque cuando tienen la primera regla se hace una fiesta en el pueblo que simboliza que están preparadas para comprometerse. En el caso de los hombres, podemos notar casos de baja autoestima y de 'bullying'. Algunos de ellos sufren discriminación por tener la piel más oscura. Estos son los temas que solemos abordar en los talleres, haciendo que todos participen y aporten sus opiniones e inquietudes.


¿Qué tratamiento reciben?
Primero hacemos un acompañamiento de los y las jóvenes que consiste en reunirnos una vez al mes. Les visitamos en sus hogares y citamos a los padres para conversar, porque nos interesa que estén al tanto de la situación y puedan colaborar para que sus hijos e hijas se encuentren mejor y sean capaces de superar este periodo de su vida. En casos más graves les derivamos a psiquiatras en hospitales o consultas privadas. A los jóvenes apadrinados la FVF les apoya económicamente para hacer frente al tratamiento.


¿Es posible prevenir este tipo de enfermedades?
Estas enfermedades pueden afectar a personas de todas las edades, sin embargo, al tratar el tema de forma abierta en los colegios, logramos que se tome conciencia sobre lo que es la enfermedad y la necesidad de que las personas que la padecen reciban el tratamiento adecuado, sin que exista un estigma social. Los jóvenes están cada vez más presionados por la sociedad; tienen que rendir en los estudios, ser capaces de encontrar un trabajo para ayudar a la familia y de comprometerse con la sociedad en la que viven. Si damos importancia a los sentimientos de cada adolescente seremos capaces de prevenir que se sientan angustiados o deprimidos. Lo primero es escucharles./ Texto: Constanza González.