Iris Schmidt: “El progreso del alumnado consiste en su capacidad de elegir”

  • Es profesora de alemán de un grupo de 14 alumnas de entre 21 y 27 años
  • Más del 90 % de los participantes de la Escuela Profesional han logrado incorporarse exitosamente al mercado laboral, desde su inauguración en 2012.

Iris Schmidt (Zweibrücken, Alemania, 1976) es profesora de alemán voluntaria en la Fundación Vicente Ferrer (FVF). Después de visitar los proyectos en Anantapur en 2014, apadrinar una niña y participar en el proyecto de Mujer a Mujer, decidió seguir su instinto y enviar una solicitud para formar parte del equipo de la FVF. Apasionada de la cultura india, viajó por todo el país hasta que el 30 de abril de 2016 llegó a Anantapur para aportar todo lo  aprendido en sus más de 10 años de experiencia a las alumnas y alumnos de la Escuela Profesional de la FVF.


¿En qué consiste tu trabajo?
Cuando llegué a Anantapur empecé dando clases durante tres meses a un grupo de alumnos del anterior curso, preparándoles para los exámenes finales y formándoles para enfrentarse a las entrevistas de trabajo. El 11 de agosto de 2016 comencé con otro grupo de alumnas en el centro que se inauguró ese año: la Escuela Profesional en Bukkarayasamudram. Seguiré como voluntaria hasta verano, para cerrar el curso porque mi ilusión es ver como acaban las clases, y ayudarlas a encontrar un buen trabajo.

¿Cómo son tus alumnas?
Tienen mucha ilusión, son muy alegres y están muy comprometidas con alcanzar el nivel B1 de alemán. Son agradecidas y buenas compañeras. En el plano cultural se diferencian mucho de las alumnas a las que he podido dar clase en Europa. A pesar de que existen algunas excepciones, su vida suele centrarse en contraer matrimonio, y tienen una libertad muy limitada al poder de la familia. Por ejemplo, no suelen salir solas.

Estudiar en la Escuela Profesional no fácil, han tenido que estudiar mucho y esforzarse para ser elegidas, ¿En qué son diferentes?
Por su motivación. En estas zonas de la India la sociedad tiene mucho peso, pero se nota que ellas no quieren hacer lo mismo que hicieron sus madres: aspiran a tener el mejor nivel académico posible, conseguir un buen trabajo y tener un futuro próspero , aunque siempre con el objetivo de ser capaces de apoyar a sus familias. Para mí, lo más interesante de la Escuela Profesional es que pueden progresar porque tienen capacidad de elegir. Tienen la oportunidad de mantener el papel impuesto por la sociedad como mujeres, hijas y madres, o cambiar y sentirse realizadas, ser ellas mismas.

¿En qué contribuyes tú para que ocurra esto?
Les enseño mundo, abriéndoles la mente, explicándoles que existen otras culturas y otras formas de pensar. Ni mejores ni peores, pero sí diferentes. También les enseño otra manera de aprender. La calidad de la educación india no es del todo óptima, y el proceso de aprendizaje es muy monótono. Practicamos la gramática y el vocabulario a través de ejercicios comunicativos, debates, juegos… Asimismo, trabajamos con canciones o vídeos y utilizamos internet como herramienta educativa. Intento que utilicen la imaginación, la fantasía y la creatividad para aprender el idioma y, sobre todo, que les sirva para aumentar su autoestima. Es muy importante que logren ser independientes, pensar y actuar confiando en sí mismas, sin depender ni de mí ni del resto de compañeras para estudiar, y que, al mismo tiempo, sean capaces de trabajar en equipo.

¿Qué oportunidades laborales les ofrecerá saber alemán?
La globalización ha generado que se hayan instalado muchas empresas multinacionales en la India. Con el nivel obtenido en la Escuela Profesional podrán formar parte de las que estén vinculadas al mercado alemán en un puesto de trabajo relacionado con sus estudios: ingenieras, economistas, profesionales del comercio internacional… Incluso, alguna de ellas tienen como meta, llegar a trabajar en Alemania.

Y a ti, durante todos estos meses ¿qué te ha aportado formar parte de la FVF?
Tengo la sensación de que he tenido las condiciones ideales para enseñar. Ellas están muy motivadas, disfrutan mucho de las clases y aportan mucha alegría en el día a día. Damos 21 horas de alemán a la semana, de lunes a sábado, así que puedo ver cómo progresan rápidamente. Es un proyecto muy bonito que te hace estar en pleno contacto con la juventud de la India, con el futuro del país, y te enseña mucho en lo profesional y lo personal. Esta experiencia me ha abierto muchos caminos./Marta Lagarejo.