Josep Santacreu: “Nuestra colaboración con la FVF ayuda a dar oportunidades reales de empleo a personas con discapacidad”

¿Cómo surgió esta iniciativa de partenariado entre la Fundación Integralia/DKV y la Fundación Vicente Ferrer?

La colaboración de DKV con la Fundación Vicente Ferrer viene de lejos. A lo largo de estos años, en alguna ocasión se había hablado de la posibilidad de trasladar a la India nuestra exitosa experiencia de Integralia.  La idea de la colaboración se concretó durante la visita a DKV Integralia , en junio de 2014, de la actual presidenta de la fundación y viuda de Vicente Ferrer, Ana Ferrer. En aquella ocasión, Ana se mostró muy ilusionada por la posibilidad de trasladar a Anantapur el modelo de integración laboral de personas con discapacidad de DKV Integralia.

¿Por qué la Fundación Integralia/DKV decidió colaborar con la Fundación Vicente Ferrer?

La Fundación Vicente Ferrer trabaja con más de 22.000 personas con discapacidad, principalmente en actividades de formación y talleres ocupacionales, pero los jóvenes que terminan su etapa educativa necesitan dar el salto al mercado laboral. Vimos que el modelo de DKV Integralia podría tener éxito en India, tanto por las capacidades de la fundación como por su cercanía a Bangalore, que es un polo empresarial muy potente, sobre todo el call centers y tecnologías.

¿Qué es lo que más destacas de esta iniciativa conjunta?

El proyecto se ha concretado en el desarrollo de una formación de operador es de call center y de procesos administrativos dirigidos a jóvenes con discapacidad. La zona de Anantapur está a un par de horas de viaje de la ciudad de Bangalore, conocida como el Silicon Valley indio por acoger a muchas empresas de tecnología y centenares de plataformas de contact center. Por tanto, lo más importante de esta iniciativa es que consigue dar oportunidades reales de empleo a personas de un colectivo muy desfavorecido.

Asimismo, se consigue también visibilizar que es posible que los niños y niñas que acaban la educación reglada encuentren un trabajo y se desarrollen profesionalmente a pesar de sus discapacidades. La Fundación Vicente Ferrer apoya a las personas que lo necesitan y les ayuda a creer en sus posibilidades. Esta visión es sinérgica con la de la FVF.

Usted visitó Anantapur y pudo hacerse una idea de los diferentes sectores en los que trabajamos desde FVF para combatir la pobreza. ¿Cuál fue su impresión del trabajo que hacemos allí y de nuestros equipos?

Lo más impresionante del trabajo de la Fundación Vicente Ferrer es que realmente está cambiando la vida de cientos de miles de personas, facilitándoles no solo la subsistencia, sino que la FVF va más allá contribuido a la educación de todos los niños, que muchos de esos niños hayan llegado ya a la universidad y que varios centenares de ellos se hayan convertido en médicos, abogados, ingenieros y profesionales.

Llama especialmente la atención el trabajo con las mujeres, a quienes facilita capacitación y recursos para que se agrupen y autogestionen económicamente pequeños proyectos que les generan ingresos, dignifican su condición e igualan su rol social al del hombre en una sociedad en la que han vivido históricamente discriminadas.

¿Cómo compara esta iniciativa en India con el resto de proyectos de internacionalización de la fundación DKV Integralia en otros países: Perú, Polonia, Ecuador?

Salvando las distancias de que las peculiaridades de cada país, es comparable en el sentido de que supone la réplica del modelo de éxito de la Fundación DKV Integralia en lo que se refiere a la integración laboral de personas con discapacidad. Y, con la dificultad y el mérito añadido, de hacerlo en países donde la realidad cotidiana de estas personas es aún muchísimo más difícil que en España. Tener acceso a un puesto de trabajo digno en la India cambia la vida de las personas con discapacidades y de todo su entorno. Es un hecho sustancial.

¿Cuáles han sido los primeros resultados con el grupo de chicos? ¿Cómo los valora?

El resultado no puede ser más positivo. 40 jóvenes con estudios superiores de castas desfavorecidas  han tenido la oportunidad de formarse: han aprendido idiomas, contabilidad, informática, técnicas de call center, trabajando principalmente la asertividad, la empatía, las relaciones interpersonales, etc . Pero lo más importante es que se les ha preparado para enfrentarse al mundo laboral enseñándoles a redactar un cv, cómo afrontar una entrevista de trabajo, a utilizar las redes sociales para buscar trabajo, etc y algunos de ellos han encontrado ya una oportunidad laboral. En definitiva, se les han dado las herramientas para que puedan tener un futuro digno.

¿En qué medida considera este proyecto una iniciativa de emprendimiento social?

Lo es en el sentido de que aplicamos un modelo de organización cuyo funcionamiento está empíricamente demostrado con el objetivo de satisfacer necesidades sociales de los entornos en que nos desenvolvemos. Además, es sostenible en el tiempo.

¿Animaría a más directivos/as de empresas y empresariado a colaborar con la Fundación Vicente Ferrer?

Por supuesto, ya que nuestra experiencia está siendo muy gratificante tanto por los buenos resultados obtenidos, como por la satisfacción de saber que estás haciendo algo con sentido; que estás dando una oportunidad a personas que realmente lo necesitan.

Por otra parte, colaborar con una entidad como FVF es un regalo para una empresa porque estimula entre los empleados valores muy positivos. Por ejemplo, para los empleados de DKV la Fundación DKV Integralia es el proyecto más apreciado porque trabajar con personas con discapacidad, o que tienen situaciones de partida mucho más difíciles que las nuestras, nos hace ver la vida de una manera diferente. Aportan ilusión y espíritu de superación. Integralia es el ejemplo de que se puede generar más valor para la sociedad a la vez que dar un servicio de calidad a los clientes.