Lakshmi Narasamma: “Crear una red de mujeres es esencial para detener la violencia”

  • Es lideresa de un sangham de la FVF y explica cómo se organizan paralelamente actividades de sensibilización con hombres.

La violencia contra las mujeres está reconocida como una violación de los derechos humanos. Sin embargo, y a pesar de las iniciativas que se han puesto en marcha para poner fin a esta lacra,  en la India el 29% de las mujeres casadas de las zonas rurales de entre 15 y 49 años reconocen haber vivido situaciones de violencia de género por parte de sus maridos, según la última encuesta de Salud Familiar realizada por el Gobierno de la India. Esta cifra es mucho más alta en realidad, pero la violencia contra las mujeres sigue estando normalizada y muy pocas se atreven a admitir que la sufren.

Lakshmi Narasamma,  desde su posición de lideresa comunitaria y del sangham -  asociación de mujeres- de la pequeña aldea de Atmakuru trabaja desde hace más de 20 años para poner fin a esta situación en su comunidad. Asegura que para ello es esencial educar a las futuras generaciones y perder el miedo a hablar.

Consciente del rol dominante que juegan los hombres en una sociedad patriarcal, defiende que para lograr la igualdad de género es necesario involucrar a los hombres en el cambio y hacerles partícipes de este. “Todos y todas debemos tomar parte en la lucha contra la desigualdad de género” asegura Lakshmi.

Como líder de sangham, ¿cuál es tu responsabilidad principal?

El objetivo de estas asociaciones es impulsar el empoderamiento y autonomía de las mujeres, que se den cuenta de que por ellas mismas pueden hacer muchas cosas. Sin embargo, uno de nuestras labores principales es la de sensibilizar acerca de la violencia de género para evitar este tipo de situaciones. Los sanghams son solo para mujeres pero desde el Sector Mujeres de la FVF se organizan también actividades para hombres, ya sean charlas o formaciones.  

¿Qué significa ser lideresa de sangham?

En la sociedad india, y especialmente en la India rural, es muy difícil ir a cualquier sitio o llegar a ser alguien si eres una mujer que no está casada, y peor si eres una mujer que ha huido de su marido, aunque sea por violencia de género. Muchas veces los agentes de policía que atienden este tipo de denuncias no toman en serio a las mujeres y lo asumen como algo normal que pasa dentro del matrimonio.

Es en ese punto donde nuestro trabajo se vuelve muy importante. Intentamos que mujeres, hombres y autoridades policiales dejen de ver este tipo de situaciones de violencia como algo normal. Deben entender que esto debe parar.

Mucha gente me ve como una madre, me respetan como lideresa del sangham, por eso les doy consejos y les asesoro. Y lo más importante, me escuchan.

¿Cómo actuáis cuando hay un caso de violencia de género?

Cuando detectamos que un hombre maltrata a su mujer lo primero que hacemos es ir a su casa a hablar con él y le preguntamos qué ha pasado y por qué ha pegado a su mujer. La mayoría alegan que ella le estaba gritando. Entonces hablamos con él durante un rato y le explicamos al marido las consecuencias de pegar a su mujer y que hay otras formas de resolver los problemas. Sin embargo, no siempre es fácil que estén dispuestos a hablar. Muchos aún entienden la violencia de género como algo que forma parte de la intimidad de la pareja. Además nos  ponemos en contacto con las autoridades, aunque para ellos la mujer debe estar de acuerdo, y eso no siempre es fácil.

¿Cuál es el principal consejo que le das a una pareja cuando te piden ayuda?

La base de una relación debe ser el respeto hacia el otro y hacia uno mismo. Tener un buen comportamiento. Les digo que es muy importante que piensen en los hijos y qué tipo de educación e infancia puede tener un niño o niña que crece en ese ambiente…

¿Cuál suele ser la reacción de la familia de la mujer en este tipo de situaciones?

Depende de cada caso, no se puede generalizar, aunque sí es cierto que los padres de la chica suelen tener mucha confianza en el marido, ya que en la mayoría de ocasiones son ellos quienes le han escogido. Lo más importante que deben entender los hombres es que como marido, y persona, deben cuidar y respetar a su mujer.

¿Cómo ha cambiado la situación de las mujeres respecto a la violencia de género en los últimos 20 años?

El alcohol ha sido uno de los principales problemas de nuestro pueblo. Antes muchos hombres sufrían de alcoholismo y cuando bebían pegaban a sus mujeres y no escuchaban a nadie. A día de hoy el consumo de alcohol ha disminuido mucho y junto con la labor de sensibilización y concienciación que lleva a cabo la FVF a través de los sanghams, los casos de violencia de género se han reducido. Pero aún hay mucho trabajo por hacer y es necesario seguir educando a la gente. 

Antes de que la FVF empezara a organizar encuentros para sensibilizar a hombres y mujeres sobre el problema de la violencia de género, mucha gente lo veía normal. Aún queda mucho camino por recorrer pero estamos viendo cambios positivos a través de la participación de la comunidad en estos talleres.

Si comparamos la situación con la de hace unos años, sin duda ha mejorado. La violencia de género ha decrecido en nuestro pueblo. He estado en el sangham durante los últimos 20 años y puedo asegurar que sin esta red de apoyo, resolver muchos de mis problemas o los de las otras mujeres hubiera sido casi imposible. Necesitamos crear red para darnos cuenta de la violencia que nos rodea.

Texto: Aina Valldaura