Manjula: "Las mujeres llegan muy tarde al hospital, con enfermedades muy avanzadas"

  • La jefa de Ginecología del Hospital de Kalyandurg cree que la educación es imprescindible para que las mujeres decidan sobre su propia salud

La doctora Manjula es la jefa del Departamento de Ginecología en el Hospital de la FVF en Kalyandurg desde hace cuatro años. Cada día se enfrenta a los desafíos de ser médica en la India rural y a las dificultades económicas, sociales y culturales que comprometen la salud de las mujeres en una zona como el distrito de Anantapur.

¿Cuál es la principal diferencia entre ser médica en una ciudad o en un área rural?

El sector sanitario en la India se está desarrollando, pero los resultados se ven principalmente en las ciudades, no en las áreas rurales. Las dificultades económicas y la falta de educación hacen que mucha gente no tenga conciencia de la importancia de cuidar su salud. Aquí las mujeres vienen muy tarde al hospital, cuando los síntomas y enfermedades ya están muy avanzados. La mayoría viven lejos y el transporte cuesta dinero y mucho tiempo. Casi un 15% de los partos son en casa y sin atención médica de ningún tipo. Cuando se complican, llegan al hospital con un alto riesgo de vida tanto para el bebé como para la madre.

¿Cuántas pacientes atienden aproximadamente cada día? ¿Cuáles son las principales afectaciones?

Atendemos entre 50 y 70 casos, la mayoría jóvenes embarazadas de entre 20-25 años. También otras mujeres mayores, embarazos precoces y partos de riesgo en general. Este es el único hospital en 50 km a la redonda donde se pueden realizar cesáreas. Además, aproximadamente tres de cada cuatro mujeres sufren anemia, la mayoría por una grave malnutrición. Algunos de estos casos derivan en malformaciones en el bebé. Además de anemia, tratamos muchos casos de infecciones, hemorragias y enfermedades de útero.

¿Cuál es la situación respecto a los embarazos precoces y los abortos?

Cada vez hay menos casos de embarazos entre las chicas menores de 17 años. En nuestro hospital son aproximadamente un 5% del total embarazos que atendemos. El trabajo de sensibilización que la FVF hace en las aldeas es muy importante, igual que en el caso de los abortos selectivos por razón de género.

India fue de los primeros países en desarrollo en  tener un programa nacional de planificación familiar en 1952…  

Es un tema complejo y depende de si tienen o no un hijo varón. Muchas mujeres solicitan la ligadura de trompas después del segundo hijo, pero si han tenido dos niñas seguramente lo seguirán intentando hasta que llegue el niño. A veces es el marido quien lo solicita, pero nunca se realiza sin el consentimiento de la mujer.

¿Cómo cree que incide la educación de las mujeres en el cuidado de su salud?

Muchísimo. Las mujeres que no tienen educación no tienen el valor ni los conocimientos para hablar sobre sus problemas de salud o para ir al médico. Muchas dependen económicamente de sus maridos y a menudo la decisión de ir al hospital la toman sus familias. Esto tiene como consecuencia que,  en muchos casos, la enfermedad esté tan avanzada que solo podamos dar tratamientos paliativos, no curarla.

Supongo que por eso es fundamental el trabajo de concienciación que hace la FVF.

Sí, completamente. En el hospital damos charlas sobre salud, sobre todo a las madres, a las embarazadas y a sus maridos. Hay costumbres socioculturales que cuesta cambiar, como la obsesión por tener un hijo varón o el miedo a operarse aunque se enfrenten a enfermedades graves como puede ser un cáncer. Las supersticiones y la falta de información también hacen que muchas mujeres no quieran utilizar ningún método anticonceptivo, con los riesgos que esto supone. Por eso es crucial el acceso a la educación. Las mujeres con educación están más informadas y pueden tomar mejores decisiones sobre su vida y su propio cuerpo.

Texto: Yanina Foti