Blog

Lawla Zulekha Islam
08.08.2018
La Fundación

“Mi política es la acción: para hacer frente a los problemas hay que actuar sobre las causas”, decía Vicente Ferrer. En la India, el número de personas con discapacidad oscila entre el 5% y el 8% de la población, según un informe del Banco Mundial. De ellos un 35.29%  son  niños. Únicamente un 1% de esos niños tiene acceso al colegio y se estima que un 80% no pasará de los 40 años. El 69% de este colectivo vive en zonas rurales, como el estado de Andhra Pradesh. Ante estos datos, resulta obvio que una actuación rápida es indispensable.

 

Estudios recientes han demostrado que la estimulación sensorial durante los primeros años de vida de un niño “en riesgo” o “con necesidades especiales” ayuda a activar las partes dañadas del cerebro, y por tanto detecta retrasos o dificultades en el desarrollo y el crecimiento al tiempo que disminuye las complicaciones derivadas de minusvalías ya diagnosticadas. Entre los años 2000 y 2009, la Fundación Vicente Ferrer (FVF) puso en marcha el Programa de Identificación y Atención Temprana. En la actualidad, se realizan 63 encuentros mensuales en distintas regiones de Andhra Pradesh; y una combinación de pediatras, fisioterapeutas y educadores proporcionan servicios de apoyo a más de 450 niños y a su entorno familiar.

 

Marta García
26.07.2018
La Fundación

Trabajar en la India, en un entorno rural y con personas con discapacidad no es tarea fácil. Son muchos retos diarios, como el idioma, las antiguas y arraigadas tradiciones o las duras condiciones de vida. Pero, sin duda, el desafío más potente es la discriminación.

En el caso de las personas con discapacidad viene marcada por la imposibilidad que experimentan al no ser capaces de ayudar económicamente en sus aldeas o a sus familias. Recuerdo una frase que escuche nada más llegar, y que le dio sentido a mi estancia y trabajo en la India: “Aquí, si no puedes ayudar en casa, te conviertes en una difícil carga que mantener”.

Desde el Proyecto de Capacitación Profesional de la Fundación Vicente Ferrer (FVF), conocido como Vocational Training, proporcionamos a los 36 chicos y 34 chicas (de entre 11 y 25 años) con discapacidad intelectual, actividades para potenciar sus habilidades, mejorar sus capacidades psíquicas y físicas, y sobre todo intentar que ganen autonomía para que se integren en sus comunidades.

Hacemos talleres de cocina, yute, mantenimiento, lavandería, clases de baile…, pero el que me parece más interesante es el taller de huerto y ganadería. Mí día en la India consiste en pasar horas bajo el cálido sol de Kanekal, rodeada de tomates, judías, berenjenas, especias de mil sabores, vacas y búfalos. En lo personal, estoy convencida de que me ofrece una enriquecedora interacción cultural con la India más profunda y auténtica. Mi trabajo en la India es un aprendizaje constante, una experiencia apasionante. Llegué con la idea de enseñar, y siempre acabamos aprendiendo.

 

Vicente Lozano de Luaces
Vicente Lozano de Luaces
05.07.2018
La Fundación

Hace décadas que  soy el coordinador de Odontología de la Fundación Vicente Ferrer (FVF). Mi labor y la de mis compañeros sanitarios, se ha centrado en diagnosticar y tratar las patologías orales que presentan los pacientes que hemos visitado, en los servicios de odontología de los  hospitales de Kanekal y Bathalapalli.


En nuestro Dental Office (Servicio de Odontología) de Kanekal tratamos a una media de 56 pacientes al día, y en el de Bathalapalli, a otros entre 35 y 40 pacientes diarios. Poseemos todos los medios a nuestro alcance, tanto para el diagnóstico como para los tratamientos orales, y la FVF no ha escatimado en recursos para obtenerlos. Damos gran importancia al diagnóstico clínico y a la observación de los tejidos blandos orales, ya que las castas bajas (dálits y grupos tribales), al ser en su mayoría masticadores de "betel y tabaco", pueden presentar tumores malignos. Además, consideramos que la profilaxis y prevención oral son básicas. Por ello, recorremos las aldeas apartadas con las Brigadas Rurales organizadas por la FVF y la ONG española, Dentistas Sin Fronteras.


En esas zonas, alejadas de la civilización y prácticamente sin recursos, nos esperan para que hagamos la visita, les diagnostiquemos y se realice la operatoria oportuna. Hay días, que entre 15 licenciados en odontología, tratamos una media de 350 pacientes. El record lo ostentamos en agosto del 2008, cuando atendimos en un día a 530 pacientes.  Vicente Ferrer, que aún vivía, fue testigo de ello. Nos quería y cuidaba mucho.

 

Aina Valldaura
Aina Valldaura
20.06.2018
La Fundación

−¿Quieres que cerremos la puerta?

−No, mejor no, sino los vecinos sospechan y se pondrán a escuchar por detrás.

Nos encontramos en una casa de poco más de 20 metros cuadrados en el barrio de la seda de Hindupur, una pequeña ciudad fronteriza entre los estados de Karnataka y Andhra Pradesh, en el sur de la India. La vivienda tiene una sola habitación y una sola cama que comparten Lakshmi* (38) y Sadiq* (42) con sus dos hijos, Preeti* (15) y Praveen* (18). Viven de alquiler desde hace años. Cuatro cazos y un armario son los únicos elementos que destacan en la habitación. Los cuatro se dedican a la producción de hilos de seda.

Son las 11 de la mañana. Lakshmi y su marido esperan a Mina Kumar, la trabajadora social de la Fundación Vicente Ferrer, quien les visita mensualmente desde que les diagnosticaron VIH a ella y a su marido. El objetivo es asegurarse de que se toman la medicación, chequear su estadode salud y responder a sus dudas.

Lakshmi contrajo el VIH a través de su marido hace seis años. De esa época no quiere hablar. Sólo dos palabras son necesarias para describirnos como lo vivió. Lloros e incomprensión. “Por lo menos mi marido se infectó después de que tuvimos hijos y ellos no lo tienen que sufrir”, se resigna.

El marido se encuentra a su lado durante la visita, pero entre ellos no hay contacto, ni cariño, ni una mirada. Aunque siguen juntos. “¿Qué opción tenía? ¿Divorciarme? ¿Con dos hijos y el VIH? En la India el divorcio no es una opción”, cuenta Lakshmi cuando su marido sale de la habitación. Su hija menor, de 15 años, no está infectada y desconoce el estado de salud de sus padres. La conversación se detiene cuando la menor entra en la casa. Pasamos a otros temas. La educación, las condiciones de trabajo, la comida…

Ana Belén Cañaveras
18.06.2018
La Fundación

Cuando entrabas en la oficina de Vicente Ferrer, en el campus de la Fundación en Anantapur, uno de los objetos que sobresalían de su abarrotada mesa de trabajo era la figura que recibió con el Premio Quijote Universal dos años antes de fallecer. Solía decir Vicente que este humilde reconocimiento era el que más le gustaba y el que le hacía especial ilusión.

El diccionario recoge que un Quijote es una persona que, como el héroe cervantino, antepone sus ideales a su conveniencia y obra de forma desinteresada y comprometida en defensa de causas que considera justas. El  premio, concedido por la asociación "Los Amigos del Molino" del pueblo conquense de Mota del Cuervo, casa muy bien con la personalidad de Vicente Ferrer, que luchó desde el principio contra grandes gigantes de injusticia en el sur de la India: la pobreza extrema y la discriminación. 

 Siempre estuvo dispuesto a luchar por un ideal supuestamente inalcanzable y él mismo afirmaba que su trabajo consistía en conseguir sueños imposibles.

Su “lanza” era un paraguas negro que lo protegía del sol abrasador de Anantapur. Siempre estuvo dispuesto a luchar por un ideal supuestamente inalcanzable y él mismo afirmaba que su trabajo consistía en conseguir sueños imposibles. De pequeño había leído libros de caballería e historias de héroes que se dedicaban a perseguir un ideal. También llegó a aprenderse algunos fragmentos de la obra cervantina.

Su energía y agudeza son rasgos comunes que compartía con las gentes de la Mancha. Curtidas, en muchos casos, por circunstancias adversas y un clima áspero, conservan un humor muy particular. Vicente Ferrer destacaba siempre el valor del sentido del humor. “El humor y la risa dan significado a la existencia y a todas las cosas de la vida. Sin humor no se podría vivir. La risa acalla el sufrimiento”.

Malla Reddy
Malla Reddy
14.06.2018
La Fundación

La sequía afecta cada año a cerca de 600.000 campesinos en el distrito de Anantapur, de los cuales, un 90% pertenecen a los grupos sociales más desfavorecidos y en mayor riesgo de exclusión. Las deudas y las migraciones se han convertido en parte de la realidad social de muchas familias, y es que en esta zona. En los últimos 20 años, solo en dos hemos tenido cosechas normales, 18 han estado afectadas por la sequía.

El cambio climático, una realidad innegable, no ha hecho más que empeorar una ya de por sí crítica situación y hacer más latente la amenaza de desertificación.  Cada año hay pozos que se secan y los acuíferos están llegando al límite de su explotación.

Los episodios de lluvias extremas se han intensificado al tiempo que el cómputo de precipitaciones ha bajado de 25 a 15 en un año, alcanzando los 45 días seguidos sin una gota en la época de cosechas. Cabe recordar que este mismo año la India ha sido declarada el país más vulnerable a las consecuencias del cambio climático en el ránking del banco HSBC.

Lo que hoy en día estamos viviendo en Anantapur es solo uno de los múltiples ejemplos que se están sucediendo por todo el país.

Cada gota cuenta

Las medidas para conservar el agua y una gestión eficiente de los recursos naturales es la llave del desarrollo sostenible. La desertificación no es solo un problema para el medio ambiente, sino para el modelo de vida de millones de personas y su seguridad alimentaria.

 

La falta de agua va ligada casi siempre al endeudamiento de las familias

Joaquín García
07.06.2018
La Fundación

La India es un país de grandes contrastes, recuerdo la sonrisa y alegría que la madre y la abuela de Suma expresaban el día que les dimos de alta. Vino una mañana muy temprano a urgencias, mientras yo estaba de guardia, casi inconsciente. Nada más llegar, el personal de enfermería inició los cuidados inmediatos y nosotros continuamos con la reanimación. Al parecer le había picado una serpiente mientras iba al baño, los efectos paralizantes empezaron a notarse cuando la niña se despertó para ir al colegio. No llegó al colegio ese día, pero tras una semana y media ingresada en la unidad de cuidados intensivos y la planta de pediatría de nuestro hospital, pudo irse de nuevo con su inmensa cartera colgada a la espalda y la sonrisa en la cara.

Carmen Gutiérrez
31.05.2018
La Fundación

Llegué a la Fundación Vicente Ferrer (FVF) en abril del 2016 con más de 40 años de experiencia en docencia en la mochila. Hay quien piensa que después de tantos años de experiencia son pocas las cosas que a una le sorprenden, pero nada más lejos de la realidad. Mi estancia como profesora de francés de la Escuela Profesional de Idiomas de la FVF, me ha demostrado todo lo contrario. Después de dos años como voluntaria, aquí estoy y aquí me quedo. Llena de la misma ilusión con la que aterricé a esta magnética y sorprendente ciudad del sur de la India llamada Anantapur.


Conocí este proyecto un poco por casualidad, como casi siempre pasan las grandes cosas en la vida. Era el mes de noviembre de 2015, y en ese momento estaba trabajando como jefa de estudios del nocturno y profesora de francés de un instituto de Granada. Estaba pensando ya en jubilarme cuando recibí una carta de la asociación de profesores de francés, Ando-Galia (Andalucía y la Galia), en la que la coordinadora del proyecto de Lenguas Extranjeras de la FVF, nos expresaba la necesidad de encontrar profesores de la lengua de Molière y de Goethe para un proyecto creado en 2012: La Escuela Profesional. En ese momento proyecto estaba apenas despegando.


La carta decía que era una experiencia única, que el alumnado estaba muy motivado. Eran jóvenes universitarios que entraban en esta escuela con el objetivo de conseguir un nivel B1 en una lengua extranjera, así como mejorar sus conocimientos de inglés e informática. Partían de cero y el objetivo era encontrar un buen empleo para estos graduados. El reto me pareció grande pero no inalcanzable.

Arancha Alvear
24.05.2018
La Fundación

Nunca olvidaré la energía con la que me recibieron aquella primera tarde que pasé junto a los casi 60 alumnos de la primera escuela de Educación Inclusiva en sus antiguas instalaciones. Era muy importante que fueran ellos mismos los que me enseñaran dónde y cómo vivían y estudiaban.


Aquel día, a pesar de carecer de un lenguaje verbal común para comunicarnos, me bastaron un par de gestos por su parte, seguidos de un par de preguntas retóricas en mi cabeza, para empezar a comprender lo que estaba sucediendo. Así percibí que ciertos elementos básicos arquitectónicos, como la encimera de un lavabo, estaban funcionando de forma negativa, impidiendo el desarrollo de los menores. No es que los niños no sepan cómo hay que lavarse las manos, sino que las barreras arquitectónicas se lo estaban poniendo difícil.


En una escuela de Educación Inclusiva vale todo. Cuando llegué a Anantapur, en 2016, había muchos niños y niñas con discapacidad visual, pero esto no tiene porqué seguir siendo así en los próximos años. Los usuarios cambiarán, y también lo harán sus necesidades. La India rural aún no puede presumir de contar con aldeas inclusivas, aunque como apunta el Banco Mundial, tres cuartas partes de las personas con discapacidad que viven en la India habitan fuera de las grandes ciudades.


Por eso, el reto educativo dirigido a este colectivo vulnerable consiste en formar a los menores para que cuando dejen la escuela, sean capaces de enfrentarse a la realidad que les espera, y ser autosuficientes.


En eso estamos trabajando el equipo de arquitectos de la Fundación Vicente Ferrer en Anantapur, en cumplir con el fin de que la arquitectura que les rodea sea una herramienta que favorezca su desarrollo.

Dr.Y.Balasubbaiah
17.05.2018
La Fundación

India tiene 1 millón de doctores de medicina moderna para tratar a una población de 1.300 millones de personas. De ellos, solo 110.000 trabajan en el sector de Salud Pública, el mismo que da servicio a 900 millones de personas que viven en las zonas rurales, según datos del National Health Profile 2017, publicado por el Gobierno de la India. Datos de los que se deduce que son muchas las personas que tienen dificultades para  acceder  a una atención sanitaria adecuada.


Empecé a trabajar como ginecólogo hace más de 14 años. Primero en el hospital de Kuderu, el primero que puso en marcha Vicente Ferrer,  y más tarde en el hospital de Kalyandurg, además de coordinar la red de hospitales rurales que tiene la FVF, con Bathalapalli como principal centro de salud.


Nuestros pacientes son de zonas rurales, familias de campesinos con muy pocos recursos. Para muchos de ellos ir al hospital es dejar de ganar un día de salario. Sin embargo, es enorme el cambio de mentalidad que hemos vivido durante los últimos años respecto a la conciencia sanitaria de la población.


Hoy la mayoría de las mujeres prefieren ir al hospital para dar a luz,  y muchas familias están dispuestas a pedir un préstamo, aunque en a menudo les lleva a la banca rota, para pagar el tratamiento en un hospital privado de ciudades como Bangalore o Hyderabad. El valor de la vida ha cambiado, y su toma de conciencia también. ¿Por qué ellos deben morir de enfermedades que para otros son fácilmente curables?

Páginas

Suscribirse a

"Desde la Fundación Vicente Ferrer siempre hemos notado vuestra cercanía, pero queremos aproximarnos todavía más. Por eso ponemos en marcha una sección de blogs para trasladar directamente nuestros mensajes, nuestros proyectos, contar a la sociedad lo que hemos hecho desde hace 45 años y los retos que quedan por abordar. Queremos, fomentar en las nuevas generaciones el espíritu de la solidaridad, contribuir a expandir su mirada, en ocasiones condicionada por las constantes  propuestas consumistas y por un cierto conformismo social."

Anna Ferrer

Autores

Ana Pastor
Reconocida periodista que destaca por su compromiso social.
Rosa Maria Calaf
Rosa María Calaf Solé es una periodista española y antigua corresponsal de RTVE
Moncho Ferrer
Director de Programas de la Fundación Vicente Ferrer
Jordi Folgado
Director general de la Fundación Vicente Ferrer
Anna Ferrer
Presidenta de la Fundación Vicente Ferrer.
Maria Valles
Ex Directora de Gestión Externa en la Fundación Vicente Ferrer.