El desierto gana terreno en todo el mundo

• Una cuarta parte de la India, que lleva meses sufriendo la peor ola de calor en más de un siglo, se está convirtiendo en zona desértica
• 2200 millones de personas no tienen acceso a servicios de agua potable
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Los desiertos y zonas áridas aumentan en 12 millones de hectáreas cada año en todo el planeta. Esta aceleración de la desertificación es muy evidente en la India, donde una cuarta parte del territorio se está convirtiendo en desierto. La degradación de las zonas de cultivo es una amenaza muy grave para la seguridad alimentaria en el segundo país más poblado del mundo.

Con motivo del Día de la Desertificación y la Sequía el 17 de junio, que este año tiene su sede en Madrid con una jornada organizada por la ONU bajo el lema Superando juntos las sequías, la Fundación quiere poner el foco en la aceleración de la desertificación del planeta a causa del cambio climático. Se trata de un problema mundial que conlleva consecuencias muy graves para la salud, la seguridad alimentaria, la erradicación de la pobreza y el desarrollo sostenible.

La sequía podría ser la próxima pandemia

La India lleva meses sufriendo la peor ola de calor en 122 años registrando temperaturas cercanas a los 50º grados que ponen a prueba el umbral de la supervivencia humana. La ONU señala que este fenómeno meteorológico extremo es el inicio de una catástrofe global si no ponemos freno al cambio climático y alerta de que la sequía podría convertirse en la próxima pandemia con el aumento de las temperaturas globales. 

Unos 2200 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura, 4200 millones no cuentan con servicios de saneamiento seguros y otros 3000 millones carecen de instalaciones básicas para lavarse las manos. Estos son algunos de los alarmantes datos que señala el Banco Mundial.

Detrás de esas cifras hay millones de historias humanas porque la desertificación provoca muertes, hambrunas, falta de agua potable, incendios, disminución de producción agrícola y pérdida de ingresos de familias campesinas, migración climática de población pobre que va unida a un aumento de situaciones susceptibles para la trata y explotación de personas y para otras lacras sociales como la violencia de género y los matrimonios infantiles.

La Fundación, que hace años que lucha contra la sequía en el sur de la India, puso en marcha a principios de junio la campaña Emergencia Climática para recoger firmas y exigir a líderes mundiales políticas urgentes que frenen el cambio climático y los episodios extremos de olas de calor, sequía e inundaciones. Estas firmas se entregarán en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27) que se celebrará en noviembre en Egipto.