El reto de donar sangre para paliar la anemia y la talasemia en la India rural

Aún se deben romper tópicos como que donar debilita la salud, según los técnicos del Banco de Sangre del Hospital de Bathalapalli de la Fundación Vicente Ferrer
© Oriol Petit / FVF
El Banco de Sangre de la FVF cubre las necesidades del hospital de Bathalapalli, pero aún es insuficiente para abastecer a centros del entorno que no cuentan con este servicio
Los hombres son los principales donantes de sangre, por los bajos niveles de hemoglobina de muchas mujeres y porque no alcanzan el peso suficiente para ser aptas para la donación

“Lo hago para ayudar a otras personas que lo necesitan. A mí no me cuesta nada y es un gran servicio a la comunidad. Esta es la respuesta de Tarakeshwar cuando le preguntamos por qué ha venido a donar sangre al Hospital de Bathalapalli. Este estudiante de 21 años conoció el Banco de Sangre de la FVF en una campaña de sensibilización que se hizo en su universidad y desde entonces ya ha venido cuatro veces. “Antes no sabía nada de la donación de sangre. Ahora les explico a mis amigos el alcance de esta acción”.

En un entorno como Anantapur, con tanta prevalencia de anemia entre la población femenina, la demanda de sangre es elevada. Entre otras consecuencias sobre la salud de las mujeres, la anemia incrementa significativamente los partos de riesgo. “Actualmente recibimos unas 6.500 donaciones al año que cubren justo las necesidades de este hospital. Pero necesitaríamos duplicar esta cifra para poder abastecer otros hospitales que lo necesitan”. Phani Kishore es el supervisor técnico del Banco de Sangre de la Fundación desde que se inició el proyecto en 2003. Reconoce que la afluencia de donantes se ha estancado y que sigue siendo complicado convencer a la gente en esta zona rural del sur de la India.

En este sentido Maria Fornieles, coordinadora española del Banco de Sangre desde sus inicios, reconoce los esfuerzos hechos por el personal para mantener en todo momento los mejores estándares de calidad. El lema del banco es: seguridad transfusional como habito de trabajo”, señala, y destaca además que desde 2011 esta instalación, a diferencia del resto de bancos de sangre del distrito de Anantapur, tiene licencia para fraccionar la sangre. “Esto quiere decir que cada  donación  de sangre  la separamos en sus componentes, de manera que los pacientes solo reciben lo que necesitan y reducimos el riesgo de reacciones transfusionales”, cuenta orgullosa.

 

Una apuesta por las donaciones voluntarias

“En el pueblo, todo el mundo piensa que si donas sangre tu salud se debilitará durante años. Yo mismo advertía a la gente de que tendría problemas si venía a donar.”  T. Tirupal es una de las personas que ha cambiado de idea tras las charlas de concienciación que se hacen en las aldeas. Hoy ha venido a donar por segunda vez: “Esa charla fue muy inspiradora. Descubrí la gran cantidad de niños que sufren talasemia y entendí que con solo un poco de nuestra sangre podemos salvar una vida. Por eso vengo”.

El objetivo del Banco de Sangre, en la misma línea que el Gobierno indio y la Organización Mundial de la Salud, es aumentar las donaciones voluntarias. A pesar de que las donaciones remuneradas son ilegales en la India desde hace años, se distinguen las donaciones voluntarias de las de ‘reemplazo’, es decir, las que hacen familiares y/o amigos de pacientes que necesitan una transfusión en el hospital. Actualmente, dos de cada tres donaciones son de este segundo tipo.

Los testimonios de los donantes y de aquellas personas que han recibido sangre son clave para motivar a sus familiares y conocidos”, explica Kishore. “En general, hay mucho desconocimiento de lo que significa dar sangre y las familias siguen teniendo miedo”.

Llama la atención la escasísima presencia de mujeres donantes. La razón es muy sencilla: simplemente no están en condiciones de hacerlo. La enfermera Jagadha, que también lleva 16 años trabajando en el Hospital de Bathalapalli, lo explica así: “Muchas chicas jóvenes vienen a donar pero no llegan al peso mínimo (50 kg) o al nivel mínimo de hemoglobina (12,5 g/dl.)”.

Según datos del Ministerio de Salud, en Andhra Pradesh hubo casi 460.000 donaciones en 2016-17, solo un 54% de lo recomendado por la OMS. En este contexto, los esfuerzos del Banco de Sangre de la FVF para incrementar el número de donantes se demuestran más necesarios que nunca. Phani Kishore lo tiene claro: “Si donan una vez, seguro que repetirán”.

Texto: Oriol Petit