India: se estabilizan los contagios en los núcleos urbanos mientras se disparan en las zonas rurales

• Bathalapalli sigue aumentando camas y personal porque el ritmo de ingresos crece cada día en Anantapur, el distrito que registra más contagios del estado
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India, en las últimas 24 horas, registró 281.386 nuevos casos de Covid-19, según la actualización del Ministerio de Salud. El recuento de casos ha caído por debajo de la marca de los 300.000 por primera vez en 25 días, unas cifras totales que podrían indicar que esta devastadora segunda ola va perdiendo fuerza poco a poco. Sin embargo, aunque los número totales muestren un descenso, ahora casi la mitad de los nuevos casos reportados provienen de la India rural – donde reside casi el 70% de los 1.300 millones de habitantes del país. A pesar de ello, las áreas rurales solo cuentan con el 30% de las infraestructuras hospitalarias, lo que muestra un desequilibrio para el acceso de la población rural a la salud.

Andhra Pradesh, con el 70% de su población residente en zonas rurales, ha registrado el mayor aumento en un solo día desde el brote en marzo del año pasado con 24.171 nuevas contagios. Anantapur, principal zona de actuación de la FVF, es el distrito con el mayor número de casos; un total de 3.356.

Anantapur es el distrito de Andhra Pradesh donde más se han incrementado los contagios 
 

Para poder aumentar este nuevo aumento, el Hospital de Bathalapalli de la Fundación Vicente Ferrer ha ampliado el número de camas disponibles a un total de 307, de las cuales 273 disponen de oxígeno. Aun así, cada día llegan a triaje más de 200 personas con síntomas de COVID-19.  De todas ellas, pocas pueden ingresar, ya que el hospital se encuentra al cien por cien de su capacidad, y el número de altas es muy inferior al de personas que requieren tratamiento médico.

En la zona de triaje todas las personas se someten a una analítica de sangre, una prueba del nivel de saturación de oxígeno en la sangre y una radiografía para examinar el estado de sus pulmones. La saturación de oxígeno y la inflamación detectada en sangre determinan el siguiente paso. Desde esta semana se han dispuesto en la zona de triaje un total de  30 camas para las personas para los que llegan en peores condiciones. Allí disponen de una cama en la que tumbarse, cilindros de oxígeno y concentradores. Mientras esperan que una cama quede libre.

El hospital realiza seguimiento a pacientes menos graves en sus casas ante la experiencia de cambios sintomatológicos repentinos que provoca este virus

Aquellos que no requieren hospitalización deben ir a casa o uno de los centros de cuarentena habilitado por las autoridades y permanecer en aislamiento. Pero si algo nos ha enseñado esta ola es que los casos pueden empeorar muy rápidamente, por eso desde el hospital se les hace seguimiento telemático.

En la misma zona de triaje, se crea una lista con el contacto de todas las personas que deben confinarse en casa y se les ofrece un kit medico que contiene un pulsioxímetro, medicamentos y toda la información necesaria para seguir los protocolos de seguridad. Esta iniciativa pretende prevenir el agravamiento de los casos y aliviar la presión hospitalaria. Para ello, desde los otros dos hospitales de la Fundación se ha enviado más personal médico, 7 doctores y 14 enfermeras, algunos de los cuales destinaran sus esfuerzos a controlar la evolución de las personas que se encuentran en aislamiento. El resto de trabajadores sanitarios ofrecerán apoyo al resto de áreas del hospital de Bathalapalli.

Los espacios para cuarentenas son fundamentales, debido a que la población suele vivir en viviendas pequeñas

Además, para hacer frente a uno de los grandes problemas que hay en las zonas rurales, la falta de espacios para permanecer en aislamiento, la Fundación ha cedido a las autoridades del distrito sus instalaciones en Kudeu para convertirlas en un centro de cuarentena. Disponer de instalaciones como estas es imprescindible para prevenir el contagio del virus, ya que la mayoría de familias en las zonas rurales disponen de una sola habitación y una cocina que se comparte con todos los miembros del círculo familiar.

Frente a esta desbordante situación, la Fundación Vicente Ferrer sigue trabajando para poder contener el virus y poder ofrecer la mejor atención medica posible en uno de los momentos más complejos que han vivido los centros sanitarios del país.