“La actividad de RSC y la gran implicación de nuestros empleados este año ha servido para relanzar nuestro proyecto Fundación Fissa”

 Fundacion Grupo Fissa y Fundacion Vicente Ferrer
Grupo Fissa
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Ha sido un año complicado, difícil, resiliente, con todos los calificativos pertinentes que queramos poner. Detrás de todo lo que  está haciendo FISSA,- empresa con más de 40 años en servicios de limpieza por toda España- ,  hay un equipo humano, con sus problemas personales y eso siempre se tiene que gestionar bien. Para Miguel Ruíz Herrera, consejero delegado de la compañía, “la parte social de este año Covid ha sido muy difícil. El poder estar a la altura de la gente, por ejemplo, ha sido extremadamente complicado, sobre todo en los primeros compases de la pandemia, en la que nuestro personal estaba en primera línea, en todo momento”.

Nos cuenta Miguel que durante la primera época del confinamiento de la Covid pudieron ver lo bueno del ser humano: la disposición de todos sus empleados para avanzar, el poder sacar de donde no había, el prever siempre una segunda opción de mejora en todo para encontrar la motivación personal. Asegura, además, que en este país hay una percepción muy negativa de cómo trabajamos, pero asegura que “chapeau” durante esta pandemia por el valor humano de la gente.

En la empresa, les ha servido para relanzar el gran proyecto que los socios tenían aparcado: crear una Fundación Grupo Fissa. Ya han finalizado y culminado su gran proyecto en el primer trimestre de este año. Nos explica que los socios de la empresa se encuentran repartidos a nivel nacional y que, por ejemplo, desde Málaga, trabajan estrechamente con la Fundación Vicente Ferrer en distintos proyectos, pero que notaban que estaban dispersos, cada uno con proyectos sociales de diferentes entidades. Tenían muchos proyectos de distinta índole pero reconocían que debían ser capaces de canalizarlos mejor para poder promocionarlos de cara a sus empleados, su principal valor, para encontrar la colaboración activa de su personal. Es una empresa grande: con más de 7.000 trabajadores.

Han crecido mucho en el último decenio. Como Miguel nos recuerda, tienen la suerte de poder estar muy cerca del cliente y del trabajador. “Nosotros fidelizamos mucho al trabajador, porque nos gusta y es la parte más sensible de nuestro proyecto: una persona que ponga una sonrisa en su trabajo, que tenga los mejores medios y trabaje de la mejor manera. Esto fideliza mucho para fuera, pero mucho más…hacia dentro”.

Cuando se plantearon hacer algo en su área de RSC, barajaron varias opciones y la que vieron más clara fue trabajar con FVF, porque iban a contar con el dinero de sus compañeros y empleados y querían que las cosas fueran muy claras en la trazabilidad del proyecto, aparte de que fuera un proyecto atractivo. El consejero de Fissa no duda al decirnos que “cuando presentamos el proyecto desde Málaga a nuestro comité de dirección no tuvimos que convencerlos; sabíamos que teníamos que aportar algo a la sociedad a través de nuestra entidad”. Continúa explicándonos que “se lo explicamos a nuestra estructura, a través de los distintos comités de empresa, y se presentó a cerca de 500 personas que conforman la estructura de la Delegación de Málaga. La idea era que cada empleado nos dijese con cuánto quería colaborar y nosotros lo detraíamos de la nómina y se lo girábamos a la fundación”.

Según el consejero de Fissa, lo más importante es que “la FVF se compromete a que tu veas dónde va el dinero que tú has donado y cómo va evolucionando el proyecto” y nos explica que, por ejemplo, tuvieron la suerte de que en el primer proyecto con Fundación Vicente Ferrer, una de sus empleadas quería conocer la labor en Anantapur y se pudo desplazar hasta allí y, al final, vivió en primera persona la sorpresa de poder inaugurar la primera guardería que proyectamos.

En estos momentos, FISSA tiene un nuevo proyecto abierto, siguen contando con las aportaciones de trabajadores de la empresa para la construcción de viviendas de personas con discapacidad. “Es un proyecto abierto y está muy vivo”, nos asegura su consejero delegado.