"La Ultramaratón de Anantapur hay que vivirla"

  • Concluye la carrera que ha unido a más 200 corredores solidarios de varios países con el objetivo de reconstruir completamente una aldea de la India
  • La campaña de donaciones para lograr este objetivo aún está activa

“La Anantapur Ultramaratón no se puede explicar. Hay que vivirla”. Así podría empezar y terminar esta crónica. Es la conclusión a la que llegan todos los participantes que un año más han expandido en Anantapur la pasión por la solidaridad y el deporte durante una semana. Un total de 214 corredores y corredoras -llegados desde distintas partes de la India, España, Australia, Irlanda y los Estados Unidos- han dado vida zancada a zancada a la 4ª edición de esta carrera impulsada por el grancanario Juan Manuel Viera. El reto solidario de reconstruir la aldea de Sundaraiah se ha hecho realidad y 45 familias tendrán al fin una vivienda digna y acceso al agua y la electricidad.

“Esta aventura es vivir un fleje de emociones. Me quedo con los recibimientos en los pueblos y los abrazos con los compañeros por haber logrado no solo la meta deportiva sino lo más importante, la meta solidaria”. Faustino León, corredor que ha participado en todas las ediciones de la Ultramaratón, definía así la experiencia Justo después de cruzar la meta. De una forma similar se expresaba Beatriz Lara, que lleva tres años seguidos viniendo a Anantapur para correr la AUM: “Parece mentira que después de 43 km lo último que pienses sea en el dolor de piernas. Es muy difícil elegir solo un momento, pero me quedo con las caras de las mujeres mayores esperando en las aldeas, sus rostros de felicidad y agradecimiento mezclado con sorpresa”.

Durante casi 24 horas, desde las 5 de la tarde del jueves 24 de enero hasta el mediodía del viernes 25, la Ultramaratón se convirtió en el evento más importante y especial para la gente del distrito de Anantapur. Un ejemplo de inclusión e igualdad a lo largo de 170 km entre Sundaraiah y el Hospital de la FVF en Bathalapalli, con tramos de asfalto, tierra e incluso zonas semidesérticas. Litros y litros de agua, café y té para superar el calor y una noche en vela inolvidable. Kilos de plátanos y almendras para dar el impulso necesario en los momentos más duros. Abrazos eternos al llegar a meta. Tambores, cánticos y esas sonrisas imborrables de centenares de personas. Decenas de pueblos y aldeas jaleando el paso de una carrera solidaria que ha conseguido recaudar más de 135.000 euros que cambiarán la vida de 45 familias en Sundaraiah.

La IV Anantapur Ultramarathon ya es historia, pero su impulsor, Juan Manuel Viera, promete más: “El trabajo de la Fundación Vicente Ferrer nos inspira, queremos sumar muchas más ultramaratones en los próximos años”. La campaña de donaciones para financiar la segunda fase del proyecto en Sundaraiah sigue abierta, porque la lucha contra la pobreza es una carrera de fondo.

Texto: Oriol Petit.