Nuevo modelo de vivienda para dignificar la vida de miles de personas

Todas las casas de la FVF se registran a nombre de mujeres y, para la mayoría de ellas, se trata de la primera propiedad que tienen en su vida.
La aldea de Bidurukontham, situada en la región de Kanekal, ha sido escogida para estrenar un nuevo modelo de casas impulsadas por la Fundación con el motivo del 50 aniversario.

Una casa no es solo un techo que protege de los peligros del exterior o un espacio donde encontrar intimidad. Una casa es también dignidad, autoestima, empoderamiento, respeto social y la oportunidad de crear un hogar. Gangadhar y Renuka, un matrimonio con dos hijos pequeños, lo saben muy bien.

Comparten casa con los padres de él, sus hermanos, cuñados y sobrinos. Un total de 19 personas viven bajo el mismo techo, en un espacio de apenas 40 metros cuadrados con dos estancias a modo de cocina-despensa y salón-dormitorio.

Pero esta situación precaria tiene los días contados, ya que esta familia será una de las beneficiarias de la construcción de 51 nuevas casas que ha impulsado la Fundación Vicente Ferrer en la aldea de Bidurukontham. "Estamos muy felices porque tendremos un hogar para nosotros mismos, con tres habitaciones y una letrina. Ganaremos muchísima comodidad y respeto en la sociedad”, relata Gangadhar emocionado.

Sus padres se quedarán en la vivienda actual y el resto se mudará a las tres casas que se están construyendo justo al lado. Todas las casas de la FVF se registran a nombre de mujeres y, para la inmensa mayoría, se trata de la primera propiedad que tienen en su vida. “Nunca hubiera imaginado tener una casa a mi nombre”, reconoce Renuka. Todas las familias colaboran con orgullo y entusiasmo en la construcción del que será su futuro hogar, a pesar de sol abrasador y los 40 grados que golpean esta zona del sur de la India en verano.

La historia de Lakshmi, Ramu y el pequeño Shankar es todavía más sobrecogedora. Aunque parezca increíble, esta joven pareja y su hijo están viviendo temporalmente en una letrina de 2 por 1,6 metros cuadrados. “Lo peor es dormir porque no cabemos estirados”, afirman. Tenían una propiedad muy antigua con techo de uralita, en la que el calor y las filtraciones hacían estragos. Mientras se construye su nueva casa, la familia vive en una letrina mínimamente acondicionada con la esperanza de poder mudarse pronto a su nuevo hogar.

© FVF / Cristòfol Oliver

En Bidurukontham viven 100 familias de grupos desfavorecidos y hay 95 niños y niñas y niños apadrinados. Fue uno de los primeros pueblos en los que la FVF impulsó la construcción de viviendas hace más de 20 años. Hoy en día, en muchas de ellas conviven tres, cuatro o hasta cinco familias. Por este motivo, el sector Hábitat ha elegido nuevamente esta aldea para estrenar el nuevo modelo de casa diseñado con motivo del 50 aniversario de la Fundación en la India.

El nuevo diseño, 10 metros cuadrados más grande que el anterior, nace a partir de un proceso participativo en el que se han recogido las ideas de familias de unos 300 pueblos. El objetivo es dar respuesta a las necesidades de las personas que van a dar vida a las casas. Más del 90% rechazaron tener el baño en el interior, por eso los baños se han construido fuera de las casas.  La mayoría reclamaba más privacidad, así que ahora el dormitorio es una tercera estancia independiente.

En noviembre se inaugurará la colonia de casas de Bidurukontham. Gangadhar, Renuka, Lakshmi, Ramu y Shankar son solo algunas de los miles de personas que verán por fin garantizado su derecho a una vivienda digna.

Texto: Oriol Petit