Pandemia y surrealismo: clases de idiomas confinadas

La COVID-19 ha interrumpido el curso en la Escuela Profesional de Idiomas. Sai Chandra y Jorge Barrios, alumno y profesor, aúnan esfuerzos para hacer frente a las adversidades del confinamiento y prepararse para los exámenes oficiales.
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Cada tarde, Sai Chandra recibe una llamada de Jorge Barrio. Son alumno y profesor voluntario de la Escuela Profesional de Idiomas y, desde el inicio del confinamiento, realizan clases de español e inglés por teléfono.

Sai apenas puede leer la pantalla del móvil. Debido a una patología de la retina, solo conserva un 25% de la visión. Antes de la pandemia, sus compañeros y el profesorado le facilitaban los apuntes en clase. Hoy, con el confinamiento, la formación ha pasado a ser online y el móvil se ha convertido en una pizarra, en ocasiones, indescifrable.

Jorge le locuta los ejercicios, le describe las imágenes de los libros y repasa con Sai el temario impartido en la clase grupal online.

En el ejercicio once, hay una imagen donde veo varios relojes derretidos”, describe Jorge al teléfono. La clase de español de hoy tiene como tema central el surrealismo. Al otro lado del auricular, Sai interpreta los trazos dalinianos que Jorge le relata al detalle.

Y en la siguiente imagen aparecen dos mujeres sentadas, con unos trajes típicos mexicanos, con falda larga. Frida Kahlo pintó este cuadro después de su divorcio, el corazón herido es el de la Frida que se casó”, dice Jorge, ahora haciendo alusión a ‘Las dos Fridas’. “¿Qué significa ‘herido’?”, pregunta Sai.

Sai y Jorge comparten una enorme voluntad y dedicación. Son el ejemplo de la resiliencia del proyecto de la Escuela Profesional de Idiomas ante las adversidades.

A pesar de vivir a escasos 45 kilómetros, no se conocían en persona.Yo antes me encargaba de dar apoyo en la traducción de las cartas de apadrinamiento. Con el confinamiento, pasé a formar parte del profesorado voluntario de la Escuela Profesional”, cuenta este joven de 25 años, natural de Burgos. “Es un caso curioso: estuvimos hablando cada día durante dos meses sin conocernos. Nos vimos por primera vez el día de la inscripción al examen. Fue como un baño de realidad, nos dio bastantes ánimos”, añade.

La próxima semana se celebrarán los exámenes oficiales de idiomas, un momento decisivo para todo el alumnado de la Escuela Profesional. Sai está nervioso. Jorge confía en que todo irá bien.

Tras un curso atípico, Sai, ingeniero informático de 24 años y originario de Kalyandurgam, espera poder superar el examen que le otorgará el diploma de graduado y mejores opciones para encontrar un empleo, una luz ante el futuro incierto y todavía desdibujado que se presenta tras la pandemia.

Escucha un extracto de una de sus clases.