Primera campaña de crowfunding a través de Facebook en el Día Internacional contra la Pobreza

Construir una colonia de 15 viviendas en el área de Settur, en la región de Kalyandurg. Este es el objetivo de la primera campaña de crowfunding que la Fundación Vicente Ferrer (FVF) ha lanzado a través de Facebook. Sus beneficiarios son personas con discapacidad que viven en la calle o que no disponen de una vivienda en condiciones de higiene y seguridad adecuadas.

En motivo del Día Internacional para la erradicación de la pobreza la Fundación apuesta por el crowfunding como una forma directa de financiar proyectos de manera colectiva a través de la suma de aportaciones individuales. A partir de cinco euros la FVF quiere conseguir un nuevo reto: movilizar toda la comunidad 2.0 para que 15 familias de la India puedan tener 30 metros cuadrados de identidad, respeto y autoestima.

En la actualidad, con la potencia comunicativa social que dan las redes, al mismo tiempo que en un escenario más restrictivo del crédito de las entidades financieras, este sistema pretende tomar relevancia e ir posicionándose de forma relevante como una vía de financiación para nuevos proyectos.

El papel de la comunidad
Uno de los Objetivos del Milenio que acordaron los líderes mundiales es reducir a la mitad, antes del 2015, el número de personas que viven en pobreza extrema. En el marco del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, la ONU recuerda que “el desarrollo sólo es sostenible cuando incluye a todo el mundo”. Con este claro mensaje la organización pone el acento en el importante papel que juegan las comunidades y los países en su propio desarrollo.

A través de los Comités de Desarrollo de la Comunidad (CDC) y otros grupos como los shangams de mujeres o de personas con discapacidad, la FVF involucra a las comunidades en la toma de decisión, creando espacios de debate donde se tratan todos los temas que conciernen a su propio desarrollo. “Hace poco, en las inundaciones que asolaron Kurnool, se realizaron reuniones en los pueblos para que cada familia aportara algo de arroz y grano para los afectados”, comenta Chandra, director del sector de educación de la FVF. “Lo mismo sucede cuando alguien tiene problemas, necesita dinero o tiene una enfermedad: la comunidad se moviliza. Tras muchos años de concienciación han comprendido que acabar con la pobreza es una necesidad colectiva”, completa.

El pasado mes de septiembre el gobierno indio marcó la línea de la pobreza en 32 rupias al día (0,47€). Este nuevo indicador permite determinar cuáles son los casos prioritarios para recibir comida subvencionada y otros artículos básicos. La línea baja a las 26 rupias (0,38€) al día en el caso de zonas rurales. “¡Con ese dinero no se puede hacer nada!”, exclama Roshana echándose las manos a la cabeza. Ella es la encargada de una cocina en Anantapur, donde recibe alrededor de 190 rupias al día por su trabajo. “Un desayuno con cereales, café y pan cuesta aquí de 20 rupias para arriba; por 32 comes un plato de arroz y un poco de pan”, explica. “No se consigue pollo por menos de 150 rupias”. Esta cifra, 32 rupias, está aún lejos de los 1,25 dólares al día (0’90€) que marca la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como el límite de la pobreza extrema.