Sai Krishna Pulluru: “El deporte es un derecho: compensa la falta de autoestima y mejora las habilidades de liderazgo”

Sai Krishna Pulluru trabaja en la gestión de los programas deportivos de la Fundación
Recientemente participó en el Programa de Liderazgo Juvenil de la ONU para debatir cómo el deporte contribuye al desarrollo de comunidades desfavorecidas

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Desde que se realizara la Cumbre del Milenio de la Naciones Unidas en el año 2000, los dirigentes mundiales han reconocido la fuerza del deporte para sembrar la paz y avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Esta Organización celebra la decimocuarta edición del Youth Leadership Program (Programa de Liderazgo Juvenil) para establecer un debate con jóvenes de todo el mundo sobre cómo el deporte contribuye al desarrollo de comunidades desfavorecidas. Sai Krishna Pulluru (Warangal, Telangana, 1990), que trabaja en la gestión de los programas deportivos de la Fundación Vicente Ferrer (FVF), ha asistido a estas jornadas en Japón para descubrir, de primera mano, ideas que inspiren su trabajo en Anantapur. Licenciado en Ingeniería Electrónica y con un máster en Gestión Deportiva por la Universidad de Coventry (Reino Unido), antes de unirse al equipo de la Fundación trabajó en un programa de desarrollo y deporte con comunidades tribales en Odisha, estado indio al este de la India.

 

El Youth Leadership Program de las Naciones Unidas estudia el potencial de los jóvenes a la hora de transformar sus comunidades y fomentar la paz a través del deporte, ¿Qué destacarías de tu participación en este programa? 

Gracias al programa en Tohoku (Japón), he compartido a lo largo de diez días experiencias con 30 jóvenes de nueve países diferentes sobre cómo adaptar el deporte a las necesidades concretas de cada comunidad para propiciar cambios positivos. En unas zonas puede ser una fuente de motivación para que las niñas y niños vayan a la escuela, ya que al ver cómo otros disfrutan con los programas deportivos ellos también se quieren inscribir; en el caso de los desastres naturales, por ejemplo, el juego en equipo puede ayudar a las personas a superar el aislamiento que produce el dolor y el sufrimiento. He asistido a debates, talleres, ejercicios prácticos y ponencias muy inspiradoras de deportistas que han afrontado grandes dificultades y se han superado a sí mismos, como el japonés Junichi Kawai, un nadador paraolímpico reconocido a nivel mundial que sufre una discapacidad visual aguda y, a pesar de ello, ha ganado un total de 21 medallas.

 

¿Por qué consideras que es importante involucrar a jóvenes procedentes de áreas rurales en actividades deportivas?

Porque el deporte es un derecho y permite que los jóvenes se expresen, compensa la falta de autoestima y mejora las habilidades de liderazgo. En definitiva, es parte de la educación, les enseña a tomar decisiones en su vida, enriquece su futuro desarrollo profesional y les entrega recursos para afrontar su situación socioeconómica. Además, favorece la integración social y fomenta el trato igualitario de las minorías, de las personas con discapacidad y de las mujeres en la comunidad.

 

¿En qué consisten los programas de la Academia de Deportes de Anantapur, el centro deportivo de la Fundación?

La Academia de Deportes de Anantapur cuenta con ocho programas deportivos: fútbol, críquet, hockey, tenis, judo, los Special Olympics –para personas con discapacidad- y béisbol y arquería. Opera a un nivel comunitario en las aldeas a través de 116 clubs y escuelas para un total de 7.741 niños. La Fundación también dispone de cinco centros deportivos regionales en los que ofrece entrenamiento deportivo, educativo y nutricional a más de 300 jóvenes. A aquellos que percibe con mayor potencial y ambición, pueden optar a formar parte de un programa más profesional que incluye pensión completa, educación y entrenamiento a 500 niñas y niños.

 

¿A qué aspira la Academia de Deportes de Anantapur?

El objetivo de estos programas no es lograr la excelencia deportiva sino dar a los jóvenes la oportunidad de aprender y disfrutar de una vida que no les sería posible de otra manera. Por ejemplo, si las niñas que juegan al hockey no estuvieran aquí, quizá no terminarían su formación académica o se verían obligadas a contraer matrimonios precoces. Otros proyectos de la Academia de Deportes, como el de Special Olympics para las personas con discapacidad, van acompañados de formación personal y profesional y van más allá del deporte; garantizan un cambio en el destino de los jóvenes. 

 

¿Cuál es el principal reto que afrontáis con vuestro trabajo?  

En general no hay mucha cultura deportiva en el distrito de Anantapur, se piensa que el entrenamiento no es más que ejercicio físico y se desdeña su importancia en la educación. La participación femenina ha supuesto en ocasiones un gran reto, tanto a la hora de reclutar niñas como en el momento de convencer a sus familias. Poco a poco vamos poniendo en valor la importancia del deporte mediante reuniones entre los miembros de la comunidad, mostrando ejemplos de mujeres que son reconocidas a nivel internacional.