Sira Vilardell: "La sororidad permite reconocernos, empoderarnos y unirnos ante la desigualdad de género"

• Entrevistamos a Sira Vilardell (Solsona, 1972), directora de la Fundació Surt, entidad que trabaja para fortalecer el papel de las mujeres en el ámbito económico, comunitario y sociopolítico. Desarrolla programas de capacitación e inserción de supervivientes de violencia.
• "La violencia de género requiere adaptarse a cada territorio y construir dinámicas comunitarias que incorporen la perspectiva de género y contemplen la participación de las mujeres"
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Con motivo del 25 N, la Fundación Vicente Ferrer ha alertado de que la violencia contra las mujeres también es una pandemia. En su opinión, ¿cuáles son las circunstancias que llevan a indicar que es así y por tanto, un problema de salud pública?

Sin lugar a dudas la violencia de género es de una gravedad similar a una pandemia. Si miramos el significado de pandemia veremos que se refiere a diferentes aspectos de los cuales algunos también se dan en la situación que vivimos en relación a la violencia contra las mujeres. Por un lado, la pandemia habla de una afectación a muchos territorios o países, y una afectación a la salud de muchas personas. En este caso es evidente que la afectación de la violencia a mujeres es mundial. La situación de desigualdad de la mujer es común, aunque las formas y expresiones pueden ser más o menos evidentes según en el país o territorio, pero partimos de una situación estructural y sistémica de desigualdad de género que provoca una continua vulneración de los derechos de las mujeres, que en su cara más extrema conlleva a una situación de violencia, que no siempre es física, pero que afecta a su salud, así como a muchas más esferas de su vida. En este sentido esta afectación a la salud, o la violencia como desencadenante de muchas enfermedades en muchas mujeres  en todo el mundo, podría equiparare a una pandemia. Aun así, y aunque por su afectación y gravedad pueda asemejarse, el origen es diferente, ya que no hablamos de una enfermedad infecciosa ni contagiosa, donde  cabe buscar un remedio “externo” para prevenirlo o curarlo, en el caso de la violencia de género, el problema proviene de un sistema patriarcal generador de desigualdades entre la distribución de los roles y funciones de hombres y mujeres que hemos ido normalizando y por tanto somos todos y todas corresponsables de trasformar esa realidad. Somos por tanto sujetos activos en la transformación de esa realidad y parte de los cambios de cada uno y una, así como de una voluntad política para promover la igualdad y la justicia social que acabe con esta “otra pandemia”

Durante la pandemia, en periodo de confinamiento, han aumentado las agresiones contra mujeres en todos los países del mundo. ¿por qué ocurre? ¿esto pone en evidencia que aún estamos muy lejos en materia de igualdad?

El confinamiento ha sido para muchas mujeres víctimas de violencia, un encierro con su supuesto agresor. Aquellas que sostenían la situación porque todavía mantenían espacios de apoyo emocional desde su entorno o con algún recurso especializado externo, se han visto privadas total o parcialmente  de este apoyo y han tenido que pasar un confinamiento con aquellos que ejercen un maltrato hacia ellas, percibiéndose en una situación de gran aislamiento e inseguridad, y viviendo una situación que en muchos casos ha incrementado la tensión y el estrés generados por preocupaciones relacionadas con la seguridad, la salud y el dinero. Una situación que ha fortalecido a los agresores o maltratadores, por tener aún más control sobre las víctimas, y ha debilitado a estas víctimas de este maltrato por verse imposibilitadas de poder salir de su domicilio y con una falta de recursos y respuestas ajustada a la necesidad del momento por parte de los agentes públicos

En materia de cooperación, hoy se habla del pluriversalismo frente al universalismo, para explicar que debemos adaptarnos a la realidad local en las que sean las comunidades las que diseñen sus propias estrategias de desarrollo. ¿Este precepto también se debe aplicar en una lucha que es global como es la lucha contra la violencia de las mujeres?

La violencia de género es un problema global y como tal requiere una lucha global, pero efectivamente requiere estrategias globales y estrategias locales en paralelo. Es importante en estas estrategias locales, adaptarse a cada territorio o comunidad, fomentando la participación ciudadana y construir dinámicas comunitarias que incorporen la perspectiva de género y contemplen la participación de las mujeres. Un buen ejemplo de esta estrategia local /global es la participación de las entidades de mujeres  locales en espacios globales como las conferencias anuales de seguimiento de los acuerdos de Bejing, o la construcción de la agenda feminista en el marco de los objetivos de desarrollo sotenible (ODS) de la Agenda 2030

Cuáles son los principales obstáculos para erradicar la violencia contra las mujeres?

Erradicar la violencia contra las mujeres requiere por un lado abordar la violencia ya existente, con recursos, leyes y políticas valientes, y por el otro avanzar en prevención, educación, sensibilización y formación para ir transformando nuestra manera de relacionarnos y de reconocernos y avanzar hacia una sociedad más equitativa.

El principal obstáculo es que a pesar de incorporar nuevos recursos, medidas, políticas encaminadas a trabajar por la erradicación de la violencia contra las mujeres, seguimos inmersos en un sistema y un modelo económico y social patriarcal que sigue reproduciendo los mismos roles y las mismas desigualdades. Transformar esa realidad no es tarea fácil pero es indispensable para que el cambio sea profundo y definitivo. Para ello se requiere apostar fuerte por la educación y la prevención, especialmente des de las escuelas y en edades tempranas incorporar contenidos educativos dirigidos a la promoción de la equidad y a trabajar las relaciones no abusivas entre mujeres y hombres. Importante también invertir en la formación de profesionales de atención a personas en garantizar herramientas de identificación y abordaje de situaciones de violencia (profesionales de la salud, profesionales sociales, educación, sistema judicial, cuerpos de seguridad, etc.). Es necesario también apuestas políticas valientes. Definir leyes allí donde no existan, y garantizar su aplicación y evaluación allí donde se hayan definido y aprobado ya.   

 ¿Qué es la sororidad y cómo puede ayudar a avanzar en igualdad?

El término sororidad se refiere a la hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales de género. Se refiere a la solidaridad que existe entre mujeres, especialmente, en las sociedades patriarcales. La sororidad permite reconocernos, empoderarnos como mujeres y unirnos ante la lucha por la desigualdad de género. De hecho la sororidad ha permitido grandes pasos des del feminismo para visibilizar y denunciar las vulneraciones de los derechos de las mujeres  y avanzar así en la igualdad. Campañas como  "Ni una menos", son un ejemplo reciente.

¿Podría darnos algún indicador contrastable que nos ayude a ser positivos de cara a un futuro próximo?

Aumento de visibilidad de las situaciones de violencia contra las mujeres y mayor conciencia colectiva, aumento de la denuncia pública, ampliación de recursos especializados y equipamientos de atención, un circuito de atención y abordaje que se va ampliando progresivamente y especializando, existencia de marco normativo y legal específico para el abordaje de situaciones de violencia, mayor presencia de las mujeres en espacios de poder. 

Sira Vilardell es directora de la Fundació Surt

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