Vasantha: “La solución pasa por impartir talleres de género para construir una sociedad en la que convivir en dignidad”

La consejera contra la violencia de género, que trabaja en el área de Kadiri, narra su experiencia profesional durante los meses de pandemia sanitaria, en especial con las mujeres que se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad
• La pandemia está profundizando las desigualdades que ya existían por razón de género
• En el caso de las mujeres y las niñas, las repercusiones de la COVID-19 alcanzan ya todas las esferas, de la salud a la economía, de la seguridad a la protección social
Aina Valldaura
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Vasantha trabaja desde hace 4 años como consejera contra la violencia de género para el Sector Mujeres en el área de Kadiri. Su trabajo consiste en asesorar a mujeres (y en menor medida a hombres) sobre cómo enfrentar e intentan solucionar casos de violencia de género, así como ayudar emocionalmente a víctimas de trata.  Normalmente trabaja en el centro de asesoramiento o visita a las mujeres directamente en sus casas. Además, realiza sesiones con chicas adolescentes sobre la importancia de seguir con su educación.

El pasado 25 de marzo la India declaró unos de los confinamientos más estrictos del mundo para contener la pandemia del COVID-19, pero Vasantha tenía claro que su trabajo no paraba con el confinamiento, sino todo el contrario. “No dudé en que debía seguir, no podía perder el contacto con las mujeres que me necesitan. Tengo un teléfono y sus contactos no necesitaba nada más” señala, aunque por supuesto remarca que el trato en persona es siempre mucho más efectivo y reconfortante.

Durante estos meses Vasantha ha seguido haciendo seguimiento a más de 50 mujeres que se encuentran en situación de violencia de género o en situaciones de extrema vulnerabilidad, con llamadas semanales. Un trabajo que ha complementado además con las sesiones de sensibilización sobre COVID-19 en los pueblos que realizaba junto con el resto del equipo de la FVF en Kadiri.

 “Las autoridades de la zona permitieron la circulación de uno de nuestros vehículos por ser de servicios esenciales y pudimos seguir haciendo las sesiones de prevención en los pueblos a pesar del confinamiento. Cada vez que iba a un pueblo en el que había una mujer que sabía que necesitaba mi apoyo aprovechaba para visitarla y ver cómo estaba”, relata.  “Hacerle saber que no están solas es muy importante en este contexto”, remarca.

Tal y como se ha evidenciado a nivel global, durante el confinamiento, aumentó el número de casos de violencia de género, una situación con la que Vasantha coincide, y alerta de que a pesar de que las tiendas de alcohol permanecieron cerradas, aumentó en algunas zonas el consumo de alcoholes caseros a precios elevados y se detectó un aumento de los hombres que participaban en juegos de apuestas. “El problema en este último caso aparece cuando la mujer pregunta por el dinero, y la única respuesta del marido son golpes”, añade.

Otra de las grandes batallas de Vasantha es acabar con los matrimonios infantiles, una práctica ilegal en la India pero que aún persiste en algunas zonas.  “Nuestros mejores aliados para parar los matrimonios infantiles son las denuncias de los vecinos y vecinas, ellos nos dan la alerta y nosotras actuamos junto con las autoridades indias y los trabajadores del Childline, pero con el confinamiento, es difícil saber lo que pasa en la casa de al lado, por lo que se complica mucho detectar este tipo de prácticas ilegales. Debemos estar más alerta que nunca”, añade.

Nacida en la ciudad de Anantapur, Vasantha afirma sentir pasión por su trabajo, no solo porque le permite ayudar a otras personas, sino porque le ha permitido entender con mayor profundidad como el sistema patriarcal discrimina a las mujeres desde antes de nacer y analizar su propio entorno y realidad.

Son muchas las mujeres que pasan de vivir bajo las ordenes de la figura paterna para pasar a vivir bajo las ordenes del marido. No se espera que tomemos nuestras propias decisiones en ningún momento”, relata. “Ellos nunca pagan las consecuencias de sus actos, mientras que nosotras cargamos con el estigma y la vergüenza toda nuestra vida. Es injusto y hay que cambiarlo”.

Para Vasantha la solución pasa por “la educación e impartir talleres de género para que entre todos y todas podamos construir una sociedad en la que convivir en dignidad y respeto.”